El dueño de Maxiconsumo, Víctor Fera, criticó las nuevas iniciativas de control de precios por parte de la gestión de Mauricio Macri. “Escuché a este Gobierno hablar de los últimos setenta años de Gobierno peronista y ahora vamos a tener setenta años más porque están haciendo lo mismo que los peronistas”, declaró.
Según Fera, la incorporación de más productos al programa Precios Cuidados, más las medidas que intentan favorecer a los jubilados “le cuesta mucha plata al Gobierno”. El dueño de Maxiconsumo aseguró que “lo único que puede funcionar para que bajen los precios es que se termine la cartelización y los monopolios, con una ley de góndola sana que no tenga grises».
El dueño de una de las redes de supermercados más importante del país destacó que estas medidas “dejan afuera a las Pymes, que son los almacenes más chicos”. Desde sectores del oficialismo, como la Coalición Cívica, planean llevar adelante la iniciativa en pos de generar más competitividad entre las empresas y contener la inflación. Pero para Fera “el que vende productos de mala calidad la va a mejorar de forma urgente porque si no no va a vender, y el que vende un producto a alto precio lo va a bajar».
Alerta por fuerte aumento de lácteos y posible desabastecimiento
El fuerte monopolio de las grandes empresas proveedoras de alimentos produce una baja competencia a nivel comercial. Según Fera, hay empresas que compran otras empresas más chicas, para luego cerrarlas y así quedarse con el mercado, obteniendo una posición dominante en las góndolas.
Específicamente se refirió a la empresa Molinos Río de la Plata, que compró la fábrica de fideos Manera, Vizolini, Terrabusi, Don Felipe. “Esas tres plantas fabricaban siete mil toneladas de fideos por mes. Compraron esas plantas y las cerraron, echaron mil personas a la calle, fabricaron pobres”, aseveró Víctor Fera.
A modo de conclusión, se mostró decepcionado: “El sobreprecio que hay hoy en la comida en la Argentina es mucho más fuerte que la corrupción en la obra pública». El poderío económico de las grandes empresas alimenticias hace que compren las góndolas, para que luego las paguen los consumidores. “Eso es corrupción”, advirtió Fera.