A más de un año del inicio de la pandemia de coronavirus, otro flagelo asociado a la enfermedad de origen virósico hace estragos en las distintas sociedades. Se trata de la “Infodemia”, un verdadero tsunami de noticias falsas sobre el Covid-19 y sus consecuencias que tomó los medios grandes y pequeños del mundo. Distintos organismos oficiales de nuestro país han venido impulsando en los últimos meses una serie de programas y recomendaciones para luchar contra este tipo de fake news. Para tratar de comprender las dimensiones del fenómeno, desde Informe Político consultamos a referentes de distintos medios de comunicación televisivos y radiales, tanto de gran alcance como comunitarios, acerca de la responsabilidad mediática y las políticas adoptadas en relación con los discursos “anticuarentena” o “antivacunas”.
La preocupación sobre la proliferación de noticias falsas, sin fundamento científico o directamente malintencionadas fue tal que ya en febrero de 2020, cuando recién se estaban conociendo los primeros casos de coronavirus en el mundo, el biólogo y director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS) Tedros Adhanon Ghebreyesus manifestó en la Conferencia de Seguridad realizada en Munich: “No solo estamos luchando contra una epidemia; estamos luchando contra una infodemia”.
En septiembre de ese año, ya con la declaración de pandemia del mes de marzo (cuando se habían confirmado casos en 114 países del mundo), la OMS junto a Naciones Unidas, UNICEF, PNUD, UNESCO, ONUSIDA y otras organizaciones mundiales vinculadas a la salud emitió un comunicado explicando: “La información errónea y falsa puede perjudicar la salud física y mental de las personas, incrementar la estigmatización, amenazar los logros conseguidos en materia de salud y espolear el incumplimiento de las medidas de salud pública, lo que reduce su eficacia y pone en peligro la capacidad de los países de frenar la pandemia”.
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Desde el Centro de Divulgación Científica de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad de Buenos Aires, cuya responsable es la Magister en Comunicación Amalia Dellamea se difundió el texto “Infodemia. Un tsunami de información sobre el coronavirus, que mete miedo”. Allí se afirma que “la preocupación mundial por la infodemia se justifica debido a la inusitada rapidez con que viaja, la amplitud que cubre y los efectos perniciosos que puede ejercer sobre la ciudadanía. Las redes sociales otra vez están en el ojo del huracán, como máquinas de dispersión en apariencia infalibles. Amén del papel que en esta circunstancia están desempeñando los medios de comunicación tradicionales. Las desinformaciones se propagan -cual virus- por todo el mundo”.
Sobre la responsabilidad mediática
Pese a este tipo de alertas las falsas noticias respecto del virus, los discursos anticuarentena o la conspiranoia antivacunas siguieron encontrando espacios tanto en los grandes medios de comunicación nacionales como en numerosas páginas web, canales de Yotube o pequeñas radios. La única vacuna contra la infodemia pasa por una valoración de los discursos calificados en relación con la enfermedad y el chequeo responsable de las fuentes noticiosas, evitando reproducir contenidos que contribuyan, involuntaria o premeditadamente, al miedo y la confusión sociales.
Consultado por Informe Político, Gustavo Bernaus, Jefe de Comunicación y Relaciones Institucionales de Canal 12 de Córdoba, planteó la necesidad de “separar” discursos anticuarentena y antivacuna. Sólo manifestó un rechazo claro a “cualquier forma de posición antivacuna”, subrayando que “el médico columnista de nuestro noticiero aconseja vacunarse con cualquier vacuna y se vacunó públicamente para mostrar confianza”, mientras que en relación con las cuarentenas opinó: “Probablemente no se podría hablar de una posición uniforme a lo largo del tiempo porque la situación del país fue cambiando, los impresiones y vivencias fueron mutando en la realidad cordobesa y en la de nuestros conductores”.
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Por su parte, la periodista y productora Ejecutiva de A24 María Ripa Alsina, planteó un matiz respecto de las responsabilidades mediáticas, señalando que “los medios de comunicación de Argentina y del mundo están conformados por miles de periodistas, comunicadores y comunicadoras”, por lo que sería “arbitrario e injusto hacer una observación sobre el conjunto y descuidar a las individualidades”. A continuación, reconoció que hay “un puñado de periodistas” que sin ninguna legitimidad científica “se pronuncian en contra de las vacunas y las cuarentenas captando las subjetividades desde la emoción con discursos peligrosos y vacíos de contenido”.
La productora definió como “incalculable” el “daño” que provocan estos discursos, presuntamente “en defensa de la libertad y la república”, impulsados por colegas que “amparándose en la libertad de expresión y con la mirada puesta en el rating y la repercusión, traspasan los límites de la labor periodística y proliferan mensajes sin sustento científico, desordenados y distorsionados”.
La periodista consideró, además, que en muchos casos estos posicionamientos “persiguen intereses políticos y empresariales”, por lo que sería necesaria una intervención estatal más decidida que apunte a “revisar y endurecer las sanciones y las multas” frente a este tipo de “estrategias televisivas que en búsqueda de rating afectan a la salud da la población en medio de una pandemia donde la información es determinante”.
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Para sumar voces provenientes de la radio también consultamos a Alejandro Demasi, integrante del programa radial Eso que falta y del colectivo La Tribu. El periodista coincidió con que la responsabilidad mediática en tiempos de pandemia es “muy grande” y consideró “grave” en este contexto la divulgación de discursos anticuarentena y antivacunas. “Eso implica llevar información no chequeada o directamente falsa a la sociedad, en un momento en que lo que necesitamos es lo contrario”, subrayó.
Demasi se enfocó también en las graves consecuencias que esos posicionamientos mediáticos tienen sobre el estado de ánimo general y los peligros que implican para “la gente que consume esos discursos sin llegar a comprender desde dónde se habla”. Como ejemplo, recordó la polémica ingesta de dióxido de cloro de Viviana Canosa en su programa de Canal 9, en agosto del año pasado: “Así terminamos viendo casos como el de una conductora que toma un líquido que no está recomendado por especialistas en salud y que a las pocas semanas un niño lamentablemente fallezca por tomarlo”. “Creo que son contraproducentes esos personajes que aparecen en la radio o en la televisión para hablar así de estos temas”, enfatizó.
El periodista afirmó que desde La Tribu lo que se busca es “escuchar a científicos, sanitaristas y médicos acerca de cuáles son las mejores medidas y cuidados, hablar con los especialistas, con personas que desde el primer día están investigando y estudiando”, ya que la proliferación de discursos irresponsables “genera mayor confusión y miedo”. También remarcó la importancia de poner en evidencia que “detrás de esos discursos hay posicionamientos políticos”. Y definió: “Desde ese lugar informamos. Tratando de no generar más ruido en el medio del caos que hay, tomándonos el tiempo para escuchar a los que saben, como se debería hacer con cada uno de los temas sobre los que hay que informar”.
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Lucía Maccagno, licenciada en Ciencias de la Comunicación, docente e integrante del colectivo de dirección de Barricada TV (un canal autogestionado nacido en 2008 en Ciudad), cargó sin matices contra los “medios corporativos, concentrados y hegemónicos” así como contra los periodistas que difunden ese tipo de discursos, lo que consideró de “una irresponsabilidad muy grande”. En este sentido, destacó la dimensión política de este tipo de intervenciones, enfatizando que no constituyen prácticas nuevas sino una forma de comunicación que apunta a “sostener un discurso afín a sus intereses económicos y políticos, que claramente está muy alejado de los intereses del pueblo”.
Para la periodista, la pandemia y la infodemia pusieron en agenda con mucha claridad el debate sobre “qué tipo de medios queremos y qué tipo de función social deben cumplir esos medios”. En ese sentido, afirmó que los medios populares y autogestivos tienen “mucho que aportar”. Y añadió: “Creo que somos una herramienta fundamental para combatir contra la información falsa, contra las fake news, y en este contexto ha quedado muy claro cuál es la relevancia social que tenemos”.
Maccagno explicó que los medios comunitarios se han puesto a disposición para la lucha contra la epidemia, brindando difusión a contenidos como Seguimos educando (una colección de materiales y recursos educativos digitales para acompañar las medidas dispuestas por el Ministerio de Educación respecto de la situación epidemiológica), algo a lo que “los medios hegemónicos se negaron desde un principio”. En cuando a la intervención específica de Barricada TV, comentó: “Nos hemos propuesto mostrar qué es lo que pasaba en los territorios y la forma en que las organizaciones sociales estaban acompañando y sosteniendo una cuarentena que en muchos casos hubiera sido muy difícil de llevar adelante sin esa presencia. Nos preocupamos por demostrar la solidaridad de nuestro pueblo, alejándonos de esa cobertura más superficial y tremendista de ir contando los muertos día a día”.
Vacunas contra la Infodemia
Para darnos una idea del alcance de la infodemia, baste decir que una encuesta realizada por la empresa de informática ESET Latinoamérica a mediados del año pasado confirmaba que más del 70% de los participantes había recibido o tenido contacto con fake news en relación con el COVID-19, principalmente a través de redes sociales, pero también de WhatsApp y diversos medios de comunicación. Un estudio el Centro de Información de Naciones Unidas en México confirmaba que en marzo de este año se difundieron 181 noticias falsas en redes sociales mexicanas, el 46% de las cuales fue sobre la vacuna contra el coronavirus.
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En ese marco, a poco del inicio de la pandemia el equipo de comunicación de riegos de la OMS lanzó la plataforma de información Red de Información para Epidemias (EPI-WIN), que monitorea las 24 horas los mitos, rumores y fake news y rumores que circulan por redes sociales para contraponerles información rigurosa y comprobable, buscando evitar que cunda el pánico global. Plataformas como Facebook, Google, LinkedIn, Microsoft, Twitter, Reddit y YouTube se sumaron a la lucha contra la infodemia, cambiando algunas reglas para limitar la difusión de estas falsedades.
Apuntando directamente a la labor periodística, hace algunos días la Defensoría del Público, dirigida por Miriam Lewin, difundió una serie de recomendaciones para medios y trabajadores del sector orientada a informar con responsabilidad sobre la situación sanitaria y la campaña de inmunización. Entre los señalamientos destaca la importancia de “verificar las noticias que se emiten”, recurriendo a “investigadores avalados por el Conicet y a sociedades médicas de las disciplinas específicas”, buscando no generar pánico ni desconfianza en la población que está sumamente afectada por las dificultades de la vida en pandemia”. También considera “deseable que los comunicadores verifiquen si sus fuentes están vinculadas laboralmente o no a las firmas privadas interesadas en la provisión de vacunas y fármacos”. Dando cuenta de los sesgos periodísticos y políticos derivados de nacionalidad de las vacunas, recomiendan identificarlas por su nombre y no por país de origen.
La Defensoría advirtió que “la difusión de datos o proyecciones que pongan en duda la información de los Estados posee la potencialidad de afectar a las campañas de salud pública” y ratificó que “los discursos contrarios al conocimiento global y las políticas de salud públicos adoptadas por gobiernos de las tendencias más diversas, como vacunar a la población, son riesgosos para la salud de las personas”.
Con una evidente demora, hace unos pocos días el sistema de medios públicos de nuestro país comenzó a difundir una serie de materiales para intentar contrarrestar la el tsunami de material informativo falso. Un spot producido por Télam, Televisión pública, Radio nacional, Encuentro, Paka Paka, DeporTV y Contar apunta al corazón del problema. El anuncio, titulado “Hablemos de infodemia”, detalla en menos de un minuto: “El virus de la infodemia es muy contagioso. Los síntomas son evidentes. Pérdida de olfato frente al engaño, percepción confusa de la realidad y acelerada destrucción del tejido social. Ante el menor signo de noticia falsa se recomienda tomar distancia para ganar perspectiva, limpiar la información acudiendo a datos de probado rigor, no exponerse a las redes sociales sin protección y ventilar bien las noticias para que el virus se disperse”. Y concluye: “No se automedique, consulte a los medios públicos”.
Este miércoles 19 de abril el Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano (SPR) en colaboración con Télam presentó “Infodemia”, una programa multiplataforma para alertar sobre las noticias falsas. La presidenta de la agencia oficial de noticias argentina, Bernarda Llorente, reflexionó al respecto: “Atrás de las noticias falsas sobre la pandemia también hay grandes intereses económicos y políticos, cuya intención es debilitar las políticas de los Estados frente a la crisis. Lo que acontece en la Argentina además lo hemos visto en Europa y en otros países de Latinoamérica y es el intento de boicotear políticas de salud pública del Estado”.
“En un momento el combate (infodémico) a la vacunas era total, ahora el cuestionamiento es que las vacunas no son suficientes. El eje de la información falsa, en la actualidad, es o que las vacunas hacen mal o no se vacuna al ritmo que la Argentina necesita, cuando se sabe que uno de los problemas globales es la escasez y la distribución de ellas”, concluyó la funcionaria.