Macri sigue sin condenar el golpe en Bolivia y apenas manifestó que está «preocupado»

El presidente Mauricio Macri reconoció que el Gobierno argentino está “preocupado” por la situación en Bolivia, aunque continuó con la línea general de no condenar el golpe de Estado contra el presidente boliviano Evo Morales. Hoy el gabinete argentino analizará la situación en el país hermano y el canciller argentino Jorge Faurie brindará una conferencia de prensa por la tarde.

Ante una consulta periodística, el presidente argentino manifestó escuetamente: “Todos estamos preocupados por Bolivia”. Este domingo, luego de la renuncia de Evo, el Gobierno argentino difundió un comunicado abogando por la paz social: “Hacemos un llamado a todos los actores políticos y sociales bolivianos para preservar la paz social y el diálogo, enfatizando importancia de encaminar este periodo de transición que se ha abierto por las vías institucionales”.

https://informepolitico.com.ar/evo-morales-insiste-con-el-golpe-de-estado-y-califica-a-mesa-y-camacho-de-discriminadores-y-conspiradores/

El embajador argentino en La Paz, Normando Álvarez García, por su parte, afirmó que para el gobierno argentino no había un golpe de Estado en curso en el país andino, pese al pronunciamiento de las FFAA por la renuncia de Evo y al alzamiento de sectores de la policía, además de múltiples manifestaciones violentas de la derecha boliviana.

En sus declaraciones previas, Faurie sólo hizo eje en las elecciones previas al golpe: “La OEA fue clara: hubo un proceso irregular. Morales lo reconoció el sábado. Las Fuerzas Armadas se declararon prescindentes, dijeron a la clase política que busque una salida y esto es lo que ha ocurrido”. Luego añadió: “Las dudas sobre esas elecciones quedaron ratificadas de algún modo a partir del informe de la OEA. El gobierno de transición es interino para llamar a elecciones”.

El único dirigente del PRO que condenó el golpe de Estado sin ambigüedades fue el actual diputado Daniel Lipovetzky: “¡Si mueve la cola y ladra es un perro! Si las Fuerzas Armadas ‘recomiendan’ (léase obligan, exigen) la renuncia de un presidente elegido democráticamente esto es un golpe de Estado. ¡Es necesario que se aplique la Carta Democrática Interamericana de OEA y que dicho organismo intervenga ya!”.

Inmediatamente después de la noticia de la renuncia del presidente boliviano, el presidente electo Alberto Fernández había llamado al presidente Macri para intentar consensuar una posición de repudio al golpe de Estado, lo que resultó imposible. Luego de esta charla, Fernández tuiteó: «En Bolivia se ha consumado un golpe de Estado producto del accionar conjunto de civiles violentos, el personal policial autoacuartelado y la pasividad del ejército. Es un golpe perpetrado contra el presidente @evoespueblo que había convocado a un nuevo proceso electoral».

En Bolivia continúa la incertidumbre, ya que luego de la renuncia de Evo y del vicepresidente Álvaro García Linera, además de numerosos funcionarios vinculados al MAS, el país está en una situación de acefalía. La vicepresidenta segunda del senado, Jeanine Áñez, aseguró públicamente que estaría dispuesta a asumir la conducción del Poder Ejecutivo para terminar con el vandalismo y convocar a nuevas elecciones.

Scroll al inicio