La construcción de casas sociales en lugares donde iban a instalarse centros educativos produjo una fuerte disputa en la localidad de Mar del Plata, que es gestionada por Guillermo Montenegro (Juntos por el Cambio).
Se trata de un predio que hace casi 100 años donó la familia Peralta Ramos para que allí se levantaran establecimientos educativos. Ahora, desde la localidad denuncian que Provincia y Nación los cedieron a una organización social para que construya viviendas.
La diputada del PRO, Johanna Panebienco, que responde al intendente, aseguró que el Estado y la organización «asociados deciden construir viviendas», al tiempo que aseguró que «la gravedad es que no les interesa la educación, usan la necesidad de la gente para desarrollar sus negocios».
En ese plano, la legisladora aclaró que esa construcción de viviendas en el barrio Fortunato de la Plaza, «no cuenta con habilitación de los servicios ni de nada por parte de la Municipalidad».
«La dificultad de esta situación es que tienen la cesión de los terrenos. La gravedad institucional y política es que hay una funcionaria que dice que la parcela ‘no reviste interés educativo’, cuando es un terreno que fue donado con ese fin», marcó.
Por esto, la diputada presentó un pedido de informes en la Cámara de Diputados para que se pueda aclarar desde la Provincia cómo fue la cesión de estos terrenos ubicados entre las calles Camusso, Arana y Goiri y De los Inmigrantes.
Panebianco también marcó que en la última sesión ordinaria del Consejo Escolar, la consejera Natalia Russo informó que se había firmado “de manera informal” la cesión de las tierras. “Tanto la comunidad marplatense como el resto de los consejeros escolares desconocen los términos particulares del convenio firmado entre la Dirección General de Cultura y Educación y la Secretaría de Integración Socio Urbana», manifestó.