Este lunes la ministra de Justicia Marcela Losardo sostuvo que la aprobación de la reforma judicial que la Cámara de Diputados discutirá en sesiones extraordinarias a inicios de 2021 es un tema “vital y urgente” para el desarrollo democrático de nuestro país.
En una nota de opinión compartida en Infobae, la funcionaria destacó entre los “veintisiete importantes asuntos incluidos en el temario” de las extraordinarias el del “Proyecto de Ley de Organización y Competencia de la Justicia Federal con asiento en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en las Provincias”, comúnmente conocido como Proyecto de Reforma Judicial. En este sentido, recordó que fue debatido en el Senado, “con un importante trabajo en el plenario de las comisiones de Asuntos Constitucionales, de Justicia y de Asuntos Penales”, en un intercambio que fue “enriquecido con la participación de cincuenta expositores que hicieron un valioso aporte” y propusieron cambios que se incorporaron al proyecto que finalmente aprobó la Cámara alta en agosto.
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Según Losardo, la reforma de la Justicia Federal “se propone solucionar problemas de larga data” en el ámbito judicial encargado de la investigación y sanción de graves delitos como la trata de personas, el narcotráfico, el lavado de dinero, los crímenes de lesa humanidad y la corrupción, entre otros, incluyendo crímenes que “implican graves violaciones a los derechos humanos, ponen en riesgo la seguridad pública y pueden importar un atentado contra el sistema democrático”. En ese ámbito se manifiestan como una constante”, una serie de “demoras en el trámite de las causas, ineficiencia e ineficacia de las investigaciones y oscilaciones según el sector que ocupe transitoriamente el poder, con el arbitrario manejo de los tiempos judiciales según el clima político imperante”.
Para la funcionaria, al respecto existe un “consenso” en el sentido de que “este estado de cosas no puede permanecer inalterable”. “La dirigencia política no puede observar impasible esta situación, ya que sería condescendiente con un sistema de organización del Estado contrario al que asumieron nuestros constituyentes cuando establecieron el sistema republicano de gobierno, en el que el Poder Judicial tiene un rol fundamental, siendo su independencia una de las bases del estado de derecho y una garantía del derecho de acceder a la justicia que tiene toda la población”, agregó. En el mismo sentido, remarcó que estos problemas señalados “pueden generar situaciones incompatibles con el objetivo de afianzar la justicia establecidos en el preámbulo de nuestra Constitución Nacional”., generando problemas de seguridad pública y transformando al territorio nacional “en un lugar propicio para que irrumpa, se desarrolle y enseñoree el crimen organizado transnacional”.
Por todas estas consideraciones, Losardo remarca que la reforma y fortalecimiento de la justicia federal “resulta vital y urgente para nuestra democracia”. Y agrega: “Es el momento en que todos los espacios políticos, tanto oficialistas como opositores, estén a la altura que el desafío exige, dejando de lado los prejuicios y el mero interés partidario. Todos los aportes serán válidos y merecerán su discusión, pero ellos deben existir. El resultado de la reforma que se analizará en la Cámara baja trascenderá varios períodos de gobierno, por lo que la mirada a largo plazo es la que deberá guiar las propuestas que se realicen”.
La funcionaria también descartó las objeciones opositoras que denunciaban que el objetivo de fondo de la reforma pasaba por la búsqueda de “impunidad”, afirmando que “nadie supo explicar de qué manera ello podría ocurrir, porque claramente ello no es posible”. Y concluyó: “Es nuestra obligación como servidores públicos brindar las herramientas necesarias para cumplir con nuestra Constitución Nacional. Estoy convencida que esta reforma es una de ellas, por lo que tengo la esperanza que los representantes del pueblo de todos los sectores políticos harán lo necesario para su aprobación, con la que estoy segura nos acercaremos a los objetivos de afianzar la justicia y promover el bienestar general, para nosotros, para nuestra posteridad y para todos los hombres del mundo que quieran habitar el suelo argentino”.