Preocupación por las Leliq: Apuntan a generar un déficit cuasifiscal de 4%

Más allá de las preocupaciones inmediatas por la evolución del dólar, la tasa de interés y el aumento de la inflación, hay un problema económico menos visible pero igualmente preocupante por su impacto hacia el futuro: el inmenso stock de Letras de Liquidez del BCRA (Leliq).

Si bien se avanzó la desactivación de la llamada “bomba de las Lebac”, en acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, que las identificaba como una amenaza a la estabilidad económica cuando llegaron al 130% de la base monetaria (unos $1.274.000 millones, con $428.452 millones en manos de los bancos).

Pero, adaptándose a la política contractiva impulsada por el Banco Central en manos de Guido Sandleris, las Leliq fueron ocupando el lugar de las desactivadas Lebac y llegaron a representar el 50% de la base financiera a fines del 2018. En la actualidad ya se ubican en alrededor del 70% de la base monetaria y el BCRA pagó $132.000 millones de intereses el año pasado. Pero como la dinámica se va acelerando, la cifra ya casi se igualó en el primer trimestre de este año, con $129.000 millones pagados.

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Las proyecciones de deuda de este stock de letras, sólo en manos de los bancos, apuntan a que hacia fin de año se alcanzarían los $1.516.000 millones ( 113% de la base monetaria), lo que, según el Estudio Broda, implicaría un pago de intereses mensuales de 83.000 millones de pesos (con una tasa nominal del 65,5% o 5,45% promedio mensual). Esto lograría llevar el déficit cuasifical del BCRA a casi 4% del PBI a finales de 2019. Desde el Estudio Broda explicaron: “Si bien el rápido crecimiento del stock de Leliq no luce que podría ser causa de desestabilización hasta que asuma el próximo Presidente, lo cierto es que la dinámica de los pasivos remunerados del BCRA es sin duda una cuestión preocupante”.

Estas proyecciones se chocan con la insistencia oficial en lograr el “déficit cero” comprometido con el FMI por la vía del ajuste del gasto a través de la reducción de los subsidios, recorte a los gastos de capital y reducción de los salarios públicos. Así, el aumento del déficit cuasifiscal se suma al inmenso aumento del pago de intereses de deuda pública, lo que compromete seriamente el proyecto económico de cualquier gobierno que vaya a asumir en 2019.

 

 

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