Provincia analiza volver a Fase 1 y se acentúan las diferencias con Ciudad

La segunda ola de Coronavirus encuentra a la provincia de Buenos Aires y a la Ciudad, con sus dos líderes políticos, cruzando acusaciones y con marcadas diferencias con respecto a las restricciones a la movilidad para bajar los contagios.

El equipo de Kicillof analiza en este contexto, con récord de casos diarios, y con distintos municipios con sus sistemas sanitarios al límite, implementar una Fase 1 de 15 días de duración, que «bajaría notablemente los contagios», algo que en Ciudad ni siquiera se menciona pese a que siempre se remarca que el AMBA es un solo cuerpo.

El viceministro de Salud, Nicolás Kreplak, así lo menciona: «Si cerramos todo tres semanas en Fase 1 se bajarán potentemente los contagios» y dejó en claro que «15 días con cierre de clases más toque de queda y reducción de actividades recreativas es prudente».

El gobernador siempre fue consciente de la llegada de la segunda ola, habló de «tsunami» en varias ocasiones, y se mostró, incluso antes que Nación, proclive a restringir la circulación. Mientras que en la Ciudad la mirada fue totalmente divergente: en este tiempo solo aceptó limitar un poco la nocturnidad, en sus contactos con Nación propuso el cierre de locales gastronómicos y comercios a partir de las 22 solamente, reclamó mayor responsabilidad individual y llamó a sostener «el trabajo de la gente», con las clases presenciales como estandarte.

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“El año pasado fue muy duro para las pymes, que generan 7 de cada 10 empleos en la Ciudad de Buenos Aires. Son los locales de gastronomía, los negocios, los hoteles y la construcción”, manifestó el vicejefe de Gobierno de la Ciudad Diego Santilli a principios de mes, cuando la curva de contagios comenzó a elevarse. También dijo en ese entonces que «la Ciudad no puede cerrar».

Por lo bajo, dirigentes oficialistas remarcan que en «Provincia no se testea nada», que se podrían realizar mayores esfuerzos en ese sentido del otro lado de la General Paz, y grafican que en el Plan Detectar montado en la Ciudad «tenemos a gente de Morón, Lanús, Quilmes. Acá nos piden que nos encerremos y en el Conurbano no hubo ni una sola hora de restricción».

Kicillof respondió en su última conferencia a los reproches porteños y lamentó la falta de coordinación en estas circunstancias: «Si se deja hacer cualquier cosa de un lado de la General Paz y del lado de la Provincia se restringe, eso no funciona; por eso es necesario coordinarlo. El virus no reconoce un lado y otro de la General Paz», expresó.

Aseguró que «estamos inmersos en una ola» de coronavirus que «sigue creciendo desenfrenadamente» y remarcó que ante esa situación «no puede ser que el virus vaya por ascensor y las medidas por la escalera».

«¿Qué estamos discutiendo? ¿Si cuando llueve abrimos el paraguas o no? Anunciamos estas medidas por tiempo limitado. A nadie gusta pero lo que no nos gusta es que esté lleno de contagios y muertos. Es oportunismo, es vil cargar las tintas y exacerbar odios», sostuvo.

Por otro lado, Provincia siempre ha remarcado los avances de su plan de inoculación: El Buenos Aires Vacunate alcanzó al millón de bonaerenses mayores de 70 años que han recibido el primer componente de la vacuna contra el Covid-19 hasta este sábado. Con un total de 1.005.290 vacunados y vacunadas, se trata de más del 79% de las personas inscriptas dentro de ese rango etario. Desde Uspallata, por el contrario, destacan permanentemente «la falta de vacunas» y que Nación no cumplió con las dosis prometidas.

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