Mariela Coletta, de 31 años, se convirtió en la primera presidenta mujer de la UCR Capital, tras un acuerdo de todos los sectores internos del partido. Auditora porteña, cercana al diputado nacional Emiliano Yacobitti, es un perfil que siempre causó buena impresión en los altos mandos del espacio porteño.
Coletta comenzó su militancia radical en la universidad y supo ocupar la presidencia del centro de estudiantes de la Facultad de Económicas de la UBA, donde pisa fuerte Yacobitti. Es Contadora Pública egresada de la Universidad de Buenos Aires con mención Cum Laude y Magíster en Políticas Públicas en la Universidad Torcuato Di Tella. En su CV también figura la realización del programa de Liderazgo y Análisis Político en el Instituto Universitario Centro de Investigación y Acción Social (CIAS).
En 2015, con tan solo 26 años, fue elegida por Evolución Radical para representar al partido en la Auditoría General de la Ciudad, mandato que fue renovado en 2019. Desde el oficialismo siempre valoraron la capacidad de trabajo de Coletta en dicho órgano y la posibilidad de marcar diferencias con la gestión Larreta cada vez que tuvo posibilidad.
El año pasado, tras el escándalo de los barbijos por parte del GCBA, la dirigenta junto con su compañera Raquel Herrero presentó un proyecto para conformar una unidad especial de control para los gastos y contrataciones de la pandemia en la Ciudad.
“La idea es poder aportar desde la herramienta que tenemos, que es nuestro organismo de control. En un contexto como el que estamos viviendo, contar con equipos interdisciplinarios que puedan evaluar la eficacia en el uso de los recursos públicos es clave. El acceso a la información en las compras da mayor transparencia para ver qué se hace con los recursos de todos”, sostuvo Coletta en ese entonces.
Y ahora como presidenta del Comité porteño de la UCR, siguiendo la línea del oficialismo que encarnó Guillermo de Maya, se propone introducir cambios en la carta orgánica del partido, como la implementación de la boleta única en papel en las elecciones internas y permitirles a los afiliados ser candidatos a partir de los 16 años.
Por otro lado, se espera que la nueva gestión busque fortalecer el poder de decisión del radicalismo dentro de Juntos por el Cambio y que, a partir de ahí, se amplíe la coalición opositora. De eso habló Coletta en su asunción: “Necesitamos revolucionar el partido. Queremos un radicalismo que sepa levantar la voz hacia adentro de una coalición y también hacia afuera. Que genere más debates, pero también más propuestas. Un partido que se anime a tomar decisiones. Que se construya en una alternativa para ganar y que se prepare para gestionar. El radicalismo tiene que salir de la comodidad y convertirse en una herramienta de transformación de la vida de la gente”.
«Mariela Coletta es joven pero ya cuenta con una gran trayectoria. Tiene la capacidad y el compromiso para el desafío que se abre. Los radicales porteños la acompañaremos en el proceso de renovación que plantea, y que incluye la adopción de la boleta única en papel para las próximas elecciones internas y una real igualdad de género», destacó Lousteau.