Uno de los principales temas de agenda de la provincia de Santa Fe hoy está anclado en la reforma de la Constitución, con distintos espacios que ya muestran sus opciones de modificación de la carta magna.
Uno de esas fuerzas es el Partido Socialista, que promueve una reforma constitucional “sin reelección” consecutiva. Se trata de una opción que presentó el bloque de diputados del socialismo que preside Joaquín Blanco que, con esta iniciativa, sumó el sexto proyecto para introducir modificaciones a la Constitución santafesina. La misma fue ingresada al cuerpo y presentada oficialmente durante una conferencia de prensa en la Legislatura el último jueves.
A este movimiento, se suma la iniciativa de la Casa Gris de avanzar con cambios, que todos los sectores consideran indispensables y necesarios, como es el caso de las autonomías municipales. Aunque el del socialismo sostuvo que “se habló mucho y se hizo poco hasta ahora«.
Ante IP, desde la fuerza que es opositora a Perotti indicaron que «es probable» que exista una discusión en octubre, bajo un escenario favorable para una convención reformadora que de pasos para adecuar el texto vigente desde 1962.
Desde entonces, se han sucedido distintos intentos reformistas pero todos murieron ante un punto crucial: la reelección del gobernador, lo que llevó a la oposición de quien promoviera la idea a bloquearla sin opciones. Un ejemplo: el ex gobernador Carlos Reutemann tuvo que desactivar personalmente una movida de sus colaboradores que pretendían apelar a organismos internacionales argumentando que al mandatario y vice se les afecta su derecho constitución a ser elegidos.
En ese dirección, el ex gobernador, Jorge Obeid intentó eludir ese obstáculo excluyéndose de una competencia por otro mandato consecutivo cuando envió un proyecto durante su gestión pero no alcanzó.
Se lanzó una línea interna en el Partido Socialista bonaerense
Por su parte, quien fue su sucesor, Hermes Binner, hizo lo propio e instaló la máxima según la cual gobernaría en base a la constitución con la que juró, pero fue el más osado al proponer una reforma legislativa radical: la unicameralidad. Una experiencia que no mucho antes habían aprobado los cordobeses.
Por eso, el PS sostiene que al menos la reelección consecutiva con su proyecto deja de ser un obstáculo. La pone sobre la mesa pero para dentro de casi una década y como fruto de acuerdos necesarios del presente.
Argumentos del PS
Blanco abrió la conferencia de prensa en la Sala de Acuerdos Miguel Lifschitz, de Diputados, acompañado del diputado nacional Enrique Estévez; la concejala santafesina Laura Mondino; autoridades partidarias, el presidente de la Cámara, Pablo Farias, y demás miembros del bloque partidario, subrayando que el congreso partidario resolvió impulsar la reforma.
“Por ende tenemos un mandato de nuestros afiliados que venimos a cumplir e ingresamos el proyecto de reforma parcial a la Constitución de Santa Fe y es para nosotros un hecho trascendente que marca coherencia con una postura reformista que nuestro partido marca del retorno de la democracia. Hemos sostenido que tenemos (en Santa Fe) una Constitución que ha quedado vieja. Tenemos una provincia progresista con una constitución conservadora y, por otro lado, recogimos todo el trabajo que se hizo en todos estos años y especialmente la importante reformista durante la gestión de Lifschitz que fue el último proyecto enviado por el Ejecutivo en 2018. Creemos que en este año hay una serie de condiciones que nos permitirían avanzar con la reforma”, sostuvo.
Para Blanco “el estado de crisis socio económica, pero fundamentalmente política -en la que los ciudadanos no se sienten representados por sus instituciones y los partidos no estamos a la altura de la demanda- y que esté despejado el principal escollo que es la reelección hace propicio a 2022 como el año para discutir la enmienda. Esta, la de Perotti, es la primera gestión que no impulsa una reforma constitucional y solo busca que transcurra el tiempo sin tener una agenda profunda de transformación y ni desde su partido (PJ) creen que tenga una intención reformadora. Despejado que la reforma sea un traje a medida del gobernador de turno, pensamos que podemos iniciar un proceso transparente y democrático de búsqueda de consensos para la reforma”.
El referente del espacio también citó los demás proyectos como síntoma del “clima de diálogo e intención de los diputados de dejar una huella importante. Si ponemos empeño y dejamos de lado aspiraciones sectoriales, este año podría terminar con la necesidad de la reforma votada”.
Clara García, por su parte, dijo que los anima “el entusiasmo para que en un clima de diálogo y consenso se pueda llegar a la reforma. Cuando en el año 2018 nos tocó defender el proyecto de reforma que mandó Miguel (Lifschitz) repasamos los discursos de todos los gobernadores y todos, sin excepción hasta entonces, habían planteado la necesidad de saldar esta deuda. Por eso se convierte en un dato insoslayable que Perotti no lo haga. Lo que presentamos es una ley que fijará la necesidad de la reforma y cita sólo algunos artículos a reformar, pero quien decida eso será la Convención Constituyente”.
La diputada también citó algunos temas que, según entiende, deberá consagrar la enmienda: “Más igualdad y menos privilegios. Basta de fueros para la política; del riesgo de que algunas empresas de servicios públicos puedan ser privatizadas; garanticemos la Caja de Jubilaciones con el 82% móvil; rango constitucional a los derechos de minorías, disidencias, a la defensa del ambiente, a la paridad de género en las listas, pero también en la construcción de la política; autonomía para que nuestros gobiernos locales puedan decidir; períodos en las comunas de cuatro años; el jefe de policía elegido por la Legislatura; que haya voto joven desde los 16 años; juicios por jurado y consulta popular para temas importantes; más transparencia con un Tribunal Electoral independiente; declaraciones juradas patrimoniales públicas”.
De esta forma, con la iniciativa socialista suman seis los proyectos con estado parlamentario y sobre los cuales se abre el interrogante de si habrá o no consensos para llegar a octubre o, a más tardar a noviembre, con una convocatoria a convencionales. Los restantes proyectos fueron presentados por los diputados Gabriel Real, Luis Rubeo, Rubén Giustiniani, Nicolás Mayoraz y Lucila De Ponti.