Este lunes el vicejefe de gobierno porteño Diego Santilli ratificó que en la Ciudad se está frente a un “crecimiento de casos” y que en los últimos cinco días la curva de contagios “subió sustancialmente”. “En los últimos días en la Ciudad de Buenos Aires la curva es creciente; estamos subiendo sustancialmente el número de casos diarios que veníamos teniendo, y la apertura de la semana pasada es lo que se quiere analizar durante esta semana, para luego avanzar o no con medidas”, detalló.
Este domingo se registraron 32 nuevos casos en la Ciudad, llegando a un total de contagiados desde el inicio de la epidemia de 1.303, con 766 hospitalizados en la actualidad, 14 pacientes ambulatorios, 48 que recibieron el alta institucional y 406 el alta definitiva. 69 casos fueron fatales.
En este sentido, Santilli desestimó una flexibilización de la cuarentena: “Para ciudades de nuestro tamaño no es sencillo la coordinación, miren lo que ocurrió en Madrid ayer”, manifestó (en referencia a la masiva salida de niños a la calle en la capital española, que generó preocupación y numerosas críticas).
CABA, Provincia, Santa Fe y Córdoba, rechazaron la salida de una hora por día anunciada por Alberto
“Todo esto nos hizo coordinar con las ciudades y provincias de mayor cantidad de habitantes (Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires) para sostener que debíamos seguir como hasta ahora. Y vamos a analizar en estos días qué tipos de actividades se pueden abrir”, añadió el vicejefe de Gobierno porteño.
Luego Santilli confirmó que esta semana va a comenzar a analizarse a grupos de riesgo y trabajadores de la salud con tests rápidos serológicos: “Ya empezamos a ver casos de positivos en la policía, al menos cuatro, y se expande en los grupos familiares. Tenemos 70 sospechosos, que están en análisis”.
El funcionario reconoció que se está analizando la flexibilización de algunas actividades, en especial en la industria gastronómica: “Estamos analizando que al delivery se le sume el take away, porque eso no aumenta sustancialmente la cantidad de trabajadores de la empresa, pero sí incrementa sus ingresos para poder hacerle frente a los salarios y deudas”. Y agregó: “También estamos estudiando cuál es la mejor manera de organizar la circulación de la gente, para cuando lo permitan desde el Gobierno. Puede ser por número de documento, para que un sector salga a la calle a la media mañana y otro, a la media tarde”.
En comparación con la situación europea, concluyó: “Ellos ya atravesaron el pico de la pandemia, mientras que nosotros aún no. Por eso, tenemos que poner todas nuestras energías para que no incremente nuestra taza de contagios, para que no se sature el sistema de salud”.