El Consejo del Salario, que integran representantes del Gobierno nacional, las cámaras empresarias y las centrales sindicales, se había reunido el jueves último, pero no alcanzaron un acuerdo acerca del aumento que debía aplicarse al Salario Mínimo.
«No se ha logrado que las partes se pongan de acuerdo por la discusión por el salario, mínimo vital y móvil. El Gobierno debe laudar entre las partes y fijar un salario mínimo. El mismo quedó fijado para febrero en 180.000 pesos, y en marzo en 202.800 pesos», dijo el vocero.
«Entre hoy y mañana lo vamos a fijar, es un valor de referencia el salario mínimo», había aclarado. Esto implicaría una suba aproximada de 30 por ciento . Un porcentaje similar, por otra parte, tendrán las jubilaciones y la AUH por la aplicación de la fórmula automática que se aplicará con los pagos de marzo, explicó.
En un comunicado, la CGT indicó que junto a las dos CTA había llevado como propuesta al Consejo «un 85% de aumento sobre el último monto a partir del 1 de febrero», lo que fijaba una base salarial en 288.600 pesos.
El Gobierno retoma diálogo con las provincias luego de semanas de tensión
En enero, mientras tanto, el SMVM estuvo fijado en $156.000, por lo que la suba de este mes es del orden del 15% mientras que, entre enero y marzo, trepa al 30 por ciento.
El salario mínimo es fijado en negociaciones entre cámaras y sindicatos, aunque en esta ocasión el Poder Ejecutivo fue el encargado de decidirlo ante la falta de consenso. Surge de la Constitución Nacional y, entre otras cosas, pone un piso a los montos de los contratos laborales y cifras a montos inembargables, entre otras variables.
Además, el salario mínimo sirve como referencia para el valor de otras prestaciones , como algunos programas sociales y, en algunos casos, el valor de la cuota alimentaria para padres separados.
Por ejemplo, los beneficiarios del programa Potenciar Trabajo cobran el equivalente al 50% del SMVM, mientras que en otros casos sirve como tope para determinar el derecho o no a cobrar el beneficio, como el caso de las Becas Progresar, del que quedan excluidos los estudiantes cuyas familias tengan ingresos por más de 3 salarios mínimos.
En tanto, desde octubre del año pasado el Impuesto a las Ganancias sólo es abonado por quienes perciben ingresos por más de 15 salarios mínimos.