Tras la reunión del Consejo Federal de Educación, en la que el ministro de Educación Nicolás Trotta se reunió con representantes de las 24 jurisdicciones educativas del país, se acordó suspender las clases presenciales en las zonas que se encuentren en “alarma epidemiológica”. La Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Mendoza fueron los únicos distritos que votaron en contra.
En diálogo con los medios, Trotta confirmó que en el encuentro se acordó “una mirada común entre todo el sistema educativo argentino, ratificando el desafío de la presencialidad cuidada en todo el país, marcando también la diferentes de realidades que transita cada uno de los puntos de la Argentina”. En lo que definió como un debate “franco, abierto y extenso”, el funcionario afirmó que se logró una “mirada común” en el marco de la pandemia de Covid-19, “valorando el enorme esfuerzo de las familias, de los docentes y de toda la comunidad educativa”.
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Trotta luego explicó que las decisiones para la próxima etapa, en sintonía con el Decreto Nacional vigente desde el pasado viernes 30 de abril, fueron adoptadas por “voto mayoritario”, con la única oposición de la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Mendoza, mientras que “el resto de las provincias argentinas aprobaron esta resolución”.
Lo acordado en el Consejo Federal de Educación incluye las categorías epidemiológicas incluidas en el DNU nacional vigente, que “plantea instancias de riesgo bajo, medio y alto, donde ahí se despliega, a partir de esta resolución, la posibilidad de la presencialidad administrada y también la suspensión de clases presenciales en el caso de las regiones que estén en alarma epidemiológica”.
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En caso de tener que suspender la presencialidad por un alto riesgo epidemiológico en el distrito, el funcionario explicó que “se establece que las escuelas se mantengan abiertas y se desplieguen distintas actividades de fortalecimiento educativo, principalmente de aquellos niños, niñas y adolescentes que tienen sus trayectorias más impactadas”.
“Este es el consenso de todo el sistema educativo”, insistió Trotta. Y concluyó: “Es un punto que hay que dejar en claro porque todos los ministros expresaron esta voluntad de priorizar la educación en el marco de la presencialidad siempre que la realidad epidemiológica lo haga posible”.