Este viernes la ex gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal, que la próxima semana viajará a Estados Unidos para mantener una serie de reuniones por sus tareas en la Organización de Estados Americanos (OEA), se despegó del ex presidente Mauricio Macri y anticipó que no se vacunará durante su estadía en el país del norte. También reconoció que la campaña de vacunación en nuestro país se aceleró y que espera que le toque su turno próximamente como ciudadana bonaerense.
Durante una entrevista televisiva en A24, Vidal se diferenció, sin mencionarlo explícitamente, de Macri que se vacunó contra el coronavirus en un reciente viaje a Miami, después de haber prometido que no lo iba a hacer “hasta que el último de los argentinos de riesgo y de los trabajadores esenciales” hubiera recibido su dosis.
Las declaraciones pueden leerse también en el marco de la fuerte interna que atraviesa a la alianza opositora y las presiones que el «ala dura» de Juntos por el Cambio está ejerciendo sobre Vidal para que no intente buscar una candidatura en la Ciudad de Buenos Aires.
Respecto e su negativa a vacunarse en el viaje a EEUU, la ex gobernadora explicó: “Lo pensé bastante, porque yo no juzgo a quien lo hace, de hecho creo que aquél que se vacuna afuera está liberando una vacuna en Argentina, no creo que sea algo malo. No condeno a quien lo hace, porque en el fondo es una decisión de salud personal”. Pero añadió: “También creo que en Argentina estamos en un momento de mucho descreimiento de la política, la gente le pide a los dirigentes que den el ejemplo en su máxima expresión. Es un momento de hacer gestos, aún cuando yo crea que no está mal vacunarse en el exterior, yo decido no hacerlo porque creo que muchos argentinos están esperando ejemplos”.
Vidal, además reconoció que comienza a ver que el proceso de vacunación en nuestro país “se está acelerando, que las vacunas están llegando”, por lo que manifestó: “Entiendo que en algún momento me va a tocar a mí”.
Y concluyó: “Las noticias de hoy son buenas. Hay que ser una oposición que marque lo bueno y lo malo. La noticia de que se va a fabricar la vacuna en Argentina es buena y que se empieza a destrabar la llegada de vacunas también. Eso no deja de marcar que no hubo testeos suficientes, que la vacuna llega seis meses más tarde de lo que nos prometieron y que tuvimos la cuarentena más larga del mundo”.