“Estoy de acuerdo, un gobierno tiene éxito cuando existe la posibilidad de estar cuatro años más”, dijo en las últimas horas el ministro Juan Zabaleta sumándose a las voces que, en plena campaña legislativa, piensan en la continuidad de un proyecto desde el 2023.
Antes había sido otro intendente ungido como ministro por el presidente Alberto Fernández, Jorge Ferraresi, quien habló de un proyecto político de 8 años: “Alberto será sin dudas quien en mejores condiciones esté de ser nuestro candidato en 2023”, dijo Ferraresi, al hablar con radio La Red, y consideró que “los procesos políticos se consolidan a partir de las políticas y las personas, y los procesos en Argentina son de ocho años”.
Los ocho años también, claro, incluían al mandato del gobernador Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires. Ninguno de los dos dirigentes recogió el guante pero sí llovieron los cuestionamientos opositores a la frase que consideraron «a destiempo».
Mientras Alberto se carga al hombre la campaña electoral y cuando la peor parte de la tormenta generada por las fotos del cumpleaños de Fabiola parece haber pasado, Zabaleta se convierte entonces en el segundo ministro que ya fantasea con 2023: «El proyecto del FDT es poner a la Argentina de pie. Depende de cómo vote la gente. Pero hay que consolidar este modelo de país inclusivo», asegura.