Este martes por la mañana, en medio de un desproporcionado operativo de policial, fueron despedidos 120 trabajadores contratados del Hospital Posadas, de la localidad bonaerense de Morón, que se enteraban de su desvinculación al llegar a su trabajo. Luego de los despidos, un grupo de trabajadores fue a exigir la convocatoria a asamblea urgente a la sede de ATE de Morón y fueron agredidos por dirigentes del gremio.
En medio de un fuerte operativo de seguridad con presencia de Policía Federal y de Gendarmería, que bloquearon las salidas y protegieron el piso del hospital donde están las oficinas de las autoridades, más de 60 trabajadores se enteraron de que no se les renovaban sus contratos. Entre los cesanteados se encuentran empleados con más de 20 años de antigüedad. La modalidad de despido es responsabilidad de la Dirección Ejecutiva del hospital, a cargo del médico Pablo Bertoldi Hepburn, quien pegó en la planta baja del hospital una lista de los contratos renovados, donde los trabajadores debían ver si seguían figurando o no.
Jorge Yabkowski, titular de la Federación Sindical de Profesionales de la Salud (Fesprosa), consideró, en declaraciones al portal InfoGremiales, que la medida implica una actitud “revanchista”, una represalia directa contra la Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de la Provincia de Buenos Aires (Cicop, gremio bonaerense de la Federación) y los enfermeros del turno noche que se resistieron a la flexibilización laboral (49 de de los despedidos son de este sector).
En el mes de noviembre, la Justicia había fallado a favor de los enfermeros y “contra las medidas tomadas por las autoridades, ordenando que devuelvan a los trabajadores los salarios descontados por medidas gremiales que tomaron al no ser oídos en su negativa a ampliar de 10 a 12 horas por la noche su jornada laboral”.
Luis Sucher, trabajador del sector diálisis y referente del Movimiento de Agrupaciones Clasistas, explicó: “En mi caso, trabajo hace casi 20 años, y fui delegado primero de ATE y después del STS. Todos estos años trabajé bajo una modalidad precaria, como la mayoría de mis compañeros, llamada ‘Contrato Posadas’, que se renovaba automáticamente, pero que dejaba la puerta abierta a lo que estamos viviendo hoy: decenas y cientos de despidos”. “Esta vez los despidos afectan especialmente a delegados y referentes de los trabajadores y a aquellos que pelearon todos estos años en defensa de la salud pública, gratuita y de calidad, contra la precarización laboral”, detalló Sucher.
El gremialista también afirmó que las cesantías afectarán de conjunto la atención que brinda el Posadas, uno de los hospitales más importantes de la zona oeste, ya que, por ejemplo, cuatro de los seis enfermeros de la terapia de niños fueron despedidos, así como también a Karina Almirón, única especialista que realizaba estudios a pacientes con cáncer en el área de anatomía patológica, con 16 años de antigüedad en el puesto.
Luego de conocerse los despidos los trabajadores realizaron una asamblea en el mismo hospital y un sector se dirigió a la sede de ATE Morón, cuyo secretario General es Darío Silva, para exigirle al gremio que convoque a una asamblea de urgencia para tratar el tema. Sin embargo, la respuesta de Silva y de un grupo de militantes de su entorno (varios con antecedentes penales, según los trabajadores agredidos), fue la agresión a golpes contra los manifestantes. Silva, con ya varios mandatos al frente de ATE Morón, ha mantenido una relación ambigua con el intendente del distrito Ramiro Tagliaferro, llegando a fotografiarse con él en actitud amistosa incluso después de los numerosos despidos efectivizados en las últimas semanas entre los trabajadores municipales, en el marco del ajuste ordenado por la administración de María Eugenia Vidal.
Este viernes a las 11 se realizará una nueva asamblea en el hospital, convocada por la Cicop y el Sindicato Trabajadores de la Salud (STS).