La balanza comercial de nuestro país no parece tener perspectivas de mejoría después de registrarse en 2017 el peor déficit de la historia, con un balance negativo millonario. Los datos de enero confirmaron un rojo de 986 millones de dólares, según el Indec, para hilvanar trece meses consecutivos de déficit.
Argentina cerró el año 2017 con el peor déficit comercial de su historia, con 8.471 millones de dólares de diferencia entre importaciones y exportaciones, casi duplicando las previsiones del Presupuesto y superando ampliamente el previo récord de 5.700 millones del menemismo en 1994. Si se analiza en relación con el PBI y no en términos absolutos, los más de 8 mil millones de 2017 representan un 1,4%, lo que representaría el segundo mayor déficit nacional después del 1,5% de 1998.
Según datos oficiales del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), durante enero se añadieron a esa cifra récord otros 986 millones de dólares, ya que las exportaciones argentinas sumaron 4.750 millones de dólares (un crecimiento del 10% en términos interanuales), mientras que las importaciones llegaron a 5.736 millones de dólares (un incremento del 32,1% interanual).
Según la consultora Radar, “el balance comercial de enero de 2018 refleja que el frente externo continúa con los mismos problemas que arrastró durante los últimos meses. El elevado dinamismo de las importaciones (+26,2% en cantidades) no es acompañado por el de las exportaciones (+4,6% en cantidades)”. La relación entre las cantidades y los precios obtenidos por las exportaciones marca una mejoría del 5,9% en los valores obtenidos por los productos argentinos, mientras que el crecimiento de los precios de las importaciones fue de 4,6%. Sin embargo, esta mejor relación en los términos del intercambio apenas impactó sobre el resultado final de la balanza comercial debido a la enorme diferencia entre las cantidades importadas y exportadas.
En ese sentido, el informe de Radar destaca que “se mantiene la tendencia al agravamiento del rojo comercial. Según nuestras proyecciones, el déficit comercial podría acercarse a los u$s 10.000 millones en 2018. En caso de confirmarse las caídas de proyecciones de producción de soja y maíz, el resultado podría agravarse, aunque sería en parte compensado por un aumento de los precios internacionales (sobre todo en derivados de la soja)”.
Las preocupantes cifras de la balanza comercial argentina se explican sobre todo por el crecimiento de las importaciones de vehículos terminados (un aumento del 48,5%), lo que, según el informe de Radar, se relaciona con “la laxitud de la administración del comercio exterior y el incumplimiento del intercambio flex con Brasil”. Otro elemento que destacan desde la consultora es el crecimiento del ingreso de bienes de capital, que tuvieron un aumento del 29,5%.
En cuanto a las exportaciones, la consultora considera que “la recuperación económica de Brasil continúa traccionando las ventas a dicho destino. Los datos muestran una suba de 10,5%, explicado principalmente por mayores ventas de vehículos (+43,3%). Sin embargo, vale señalar que su componente importado es alto, por lo que su resultado en términos de exportaciones netas (restado las importaciones) es moderado”. Los productos argentinos de exportación que más aportaron fueron el maíz (con 335 millones de dólares) y el biodiesel (163 millones, pese al cierre del mercado estadounidense).