El autor de la pericia «trucha» por la que detuvieron a De Vido obtuvo falta de mérito

La semana pasada el juez federal Sebastián Ramos dictó la falta de mérito del perito David Cohen, quien redactó un cuestionado estudio que fue la base para ordenar la detención del ex ministro de Planifiación Julio De Vido y su segundo Roberto Baratta. Pese a los manifiestos sesgos y errores de la pericia de Cohen, el juez se negó a profundizar la investigación, rechazando también investigar su listado de llamadas, en el que presuntamente podría encontrarse otro magistrado.

La pericia de Cohen, que afirmaba que De Vido había pagado sobreprecios en la compra de Gas Natural Licuado a empresas importadoras, fue decisiva para que el juez Claudio Bonadío definiera la prisión preventiva del ex ministro y Baratta, así como en el procesamiento de otros 24 imputados. Pero inmediatamente Walter Fagyas, ex presidente de Energía Argentina S.A. (ENARSA) presentó una denuncia contra el perito, acusándolo de tergiversaciones malintencionadas en su evaluación, que fue impulsada por la fiscal federal Paloma Ochoa. El juez Ramos debió llamar a Cohen a prestar indagatoria a fines de marzo, momento en que el perito presentó un escrito rechazando las acusaciones.

El cuestionamiento a la pericia de Cohen fue avalado por la Sala I de la Cámara de Apelaciones  que dictó a principios de marzo el sobreseimiento de De Vido, Baratta y los demás procesados en la causa del GNL (por lo que Baratta obtuvo su libertad, aunque De Vido siguió detenido por la causa sobre presuntas irregularidades en Yacimientos Carboníferos Río Turbio). El fallo de los jueces Jorge Ballestero y Leopoldo Bruglia no sólo fue muy crítica contra la pericia de Cohen sino también contra el juez Bonadío por haberla aceptado con carácter probatorio. En un tramo, el juez Ballestero afirma: “La imputación formulada contra las diversas personas procesadas en autos se edifica en pilares que carecen de la más mínima solidez, mediante la confección de un peritaje comprometido con la búsqueda de la verdad”.

La denuncia de Fagyas planteaba que los números presentados por Cohen (que afirmó que los sobreprecios pagados por De Vido entre 2008 y 2015 generaron un quebranto para el Estado superior a los 7 mil millones de pesos) no tenían ningún asidero porque la medida que se utilizó para establecer los presuntos sobreprecios fue una cotización del gas conocida como Henry Hub (que no incluye los costos extras de transporte por barco, por ejemplo), que se utiliza solamente para el mercado interno de los Estados Unidos y no para las negociaciones internacionales del fluido, mucho mayores.

“Para construir la cadena de valor, Cohen usó un cuadro al que habían recurrido dos estudiantes chilenos para la elaboración de su tesis. Por supuesto, Cohen no los citó. Luego dijo que la fuente fue la Comisión Europea de Energía (CEE), con el problema de que tal organismo no existe. Esa sigla, la CEE, la menciona varias veces. O sea que utilizó datos de una fuente inexistente y falseó el origen”, detalló Fagyas en su denuncia. Luego añadió: “El mercado mundial de gas no es integrado, no tiene un precio único. El precio varía por múltiples razones: el momento de la compra, el lugar de la compra, el proveedor, si es por gasoducto o barco, y si la compra es a largo plazo, corto plazo (menos de cuatro años) o flexible. Hay precios de referencia en Estados Unidos, el Reino Unido y Alemania y, sobre todo, en Asia, que es el principal mercado. Cohen tomó el Henry Hub que es gas de gasoducto y en un momento en que Estados Unidos ni exportaba”.

En base a estos análisis, la denuncia considera que el peritaje de Cohen fue maliciosa “a sabiendas”, lo que configuraría un delito penal. Pero el juez Ramos decidió dictar la falta de mérito, contra toda evidencia. También llamó la atención la negativa del magistrado a profundizar la investigación sobre las motivaciones del perito, no confirmando medidas probatorias solicitadas por la fiscal Ochoa, particularmente el listado de llamadas de Cohen, que podría confirmar reiteradas comunicaciones con Bonadío, por ejemplo. Tampoco se secuestró la computadora del perito durante el allanamiento a su casa, aceptando la explicación de que justo se encontraba en el servicio técnico.

Se descuenta que la fiscalía no aceptará el fallo de Ramos y llevará el caso a la Cámara de Apelaciones.

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