Alberto se reúne con la CGT y se espera por anuncios en el tema salarial

El Presidente recibe a la cúpula de la central obrera en la quinta de Olivos. Sintonía con Sergio Massa, en la vuelta a la agenda nacional.

Luego de una semana internacional por el viaje a Estados Unidos y con la jornada del viernes con el alegato de Cristina Kirchner, Alberto encabeza esta mañana una conferencia de la OPS y luego una entrega de libros en Marcos Paz, pero además tiene una cita con la CGT en la quinta de Olivos, en coordinación con Sergio Massa, que renueva la expectativa por anuncios en materia salarial.

El mandatario, en primer lugar, participa de la apertura de la 30° Conferencia Sanitaria Panamericana de la OPS, que se realiza en Washington D.C, Estados Unidos.

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Luego, encabeza acompañado por el ministro de Educación, Jaime Perczyk, una entrega de libros de literatura en el marco del Programa “Libros para Aprender”, en el Jardín de Infantes N° 915 de Marcos Paz, provincia de Buenos Aires.

Pero por fuerza de esa agenda de gestión, el jefe de Estado tiene hoy una cita que puede ser definitoria: recibe a la primera plana de la CGT en la quinta de Olivos y ese encuentro vuelve a producir expectativa acerca de posibles anuncios oficiales respecto de la política salarial.

La reunión se da a raíz de la cercanía de Alberto y Héctor Daer, el integrante más próximo al mandatario entre los tres secretarios generales, pero siempre con conocimiento por parte del equipo económico que lidera Massa.

La mirada está puesta en la eventual implementación de una suma fija sobre los salarios del sector privado, como medida de emergencia para sostener el poder adquisitivo de la inflación, como sucedió cuando comenzó la gestión del Frente de Todos tras la debacle que hizo el macrismo sobre los sueldos.

Entre las tres cabezas de la CGT, Daer es el dirigente de los denominados “gordos” de los grandes sindicatos de servicios que desde un principio se opusieron a una medida general de aumento salarial porque, pensaban, podía interferir en la ronda de paritarias. La línea de los “independientes”, de buena relación con todos los gobiernos, es la misma. En cambio, el espacio que lidera Pablo Moyano, que es el más combativo, ya hizo saber su aprobación a una medida de esas características.

Resta saber cuál es la postura de la conducción, hoy más alineada, en el Frente de Todos. En un principio, la posibilidad de una suma fija fue alimentada por Cristina Kirchner, que en sus intervenciones incluso antes de la salida de Martín Guzmán precisó que las paritarias son una herramienta eficiente para apenas algunos sindicatos con capacidad de actualización de salarios por encima de la dinámica inflacionaria, pero que no es exitosa para los sectores de trabajadores de rubros menos dinámicos de la economía.

El ministro de Trabajo, Claudio Moroni, de los más cuestionados por el kirchnerismo, pensaba como los “gordos” y los “independientes” en cuanto al rechazo a esa herramienta.

Y Massa, por su parte, buscó desde el comienzo de su gestión negociar el planteo de Cristina hasta que la CGT le transmitió su negativa.

Todos los datos se alinearon para que esta reunión tenga otro vigor, centralmente el número del 7% de la inflación en agosto y la perspectiva de un proyectado del 100 % anual.

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