Perspectivas de negocios y repudios por la visita de Benjamin Netanyahu

Este lunes comenzó la primera visita oficial de un primer ministro de Israel a nuestro país. El arribo de Benjamín Netanyahu, en el marco de una gira de negocios  americana que culminará en Estados Unidos, refuerza la apuesta de Mauricio Macri de fortalecer el comercio bilateral. Además de una polémica compra de armas, durante la visita se confirmarán acuerdos en temas de seguridad y se fortalecerá un discurso común acerca de las responsabilidades del kirchnerismo por el Memorándum de entendimiento con Irán. La visita incluye una reunión bilateral con el presidente paraguayo Horacio Cartes. Ya está convocada una movilización de repudio a la visita del premier israelí, a quien diversas organizaciones políticas definen como un “criminal de guerra”.

Benjamín “Bibi” Netanyahu, líder del partido derechista Likud y referente de las políticas neoliberales en su país, ha tejido buenas relaciones con el presidente Mauricio Macri desde que éste era jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Este lunes el funcionario israelí participará de un acto conmemorativo del atentado a la Embajada de Israel, que contará con la presencia de la vicepresidenta Gabriela Michetti y recién mañana se reunirá con el presidente argentino.

Netanyahu llegó acompañado de una comitiva de más de 30 empresarios israelíes y el despliegue de seguridad que acompañará sus desplazamientos será similar al desplegado durante la visita del vicepresidente estadounidense Mike Pence. Integran la comitiva israelí representantes de Israel Export Institute, Faception (nuevas tecnologías), Verint (ciberseguridad), Cellcom Israel Ltd (telecomunicaciones), Mitrelli Group (recursos hídricos y desarrollo local) y Taranis (agroindustria). Desde Cancillería destacaron esta composición, afirmando: “Israel es potencia en materia tecnológica y que vengan acá es valioso para la Argentina”.

El gobierno argentino definió a la visita como “un paso histórico en la relación con Israel, para encontrar una inflexión y terminar con una historia signada por graves errores políticos”. Se anticipó que se firmarán acuerdos de colaboración en temas de seguridad y que se estudiarán las posibilidades de aprovechar mejor el acuerdo bilateral entre Israel y el Mercosur de 2007 (entre otros rubros, se evalúa la posibilidad de fortalecer la exportación argentina de carne kosher). En cuanto a los “errores políticos”, ocupará el centro de la agenda el cuestionamiento al Memorándum de entendimiento con Irán, promovido por la expresidenta Cristina Fernández para intentar obtener declaraciones vinculadas con el atentado a la AMIA del 18 de julio de 1994. El timming político es óptimo, ya que hace pocos días se elevó al juez Bonadío el pedido de indagatoria a la ex mandataria por presunta “traición a la Patria” por este tema.

No toda la comunidad judía de Argentina recibe con beneplácito la visita. La Federación de Entidades Culturales Judías de la Argentina emitió un comunicado de repudio en el que plantea que “no hay razones para alegrarnos o enorgullecernos por la llegada de Netanyahu” y que, por el contrario, existen motivos de preocupación por su encuentro con Macri  “dada la semejanza entre ambos mandatarios, sustentada en sus orientaciones tanto económicas como políticas”.

También está convocada una movilización de repudio por la visita oficial desde el Comité Argentino de Solidaridad con el Pueblo Palestino y diversas organizaciones políticas y sociales. Entre los motivos del repudio se destaca la acusación contra el premier israelí de ser “responsable de crímenes de guerra, que ha cobrado la vida de miles de seres humanos, desplazado a millones y que mantiene secuestrados en terribles condiciones a más de seis mil palestinos en cárceles israelíes, sin ningún tipo de garantía legal, entre otros crímenes de lesa humanidad”.

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