Desde las 6 de la mañana de este lunes más de 300 efectivos de distintas fuerzas de seguridad llevan adelante un allanamiento en la comunidad mapuche de Cushamen, ordenado por el juez Guido Otranto con el fin de obtener más pistas sobre la desaparición de Santiago Maldonado, hace ya más de un mes y medio. El procedimiento podría durar varios días.
Con las primeras horas del día más de 300 efectivos de la Policía Federal, Policía Aeroportuaria, Prefectura, GEOF y GE1, acompañados por tres helicópteros y drones, ingresaron al predio Pu Lof en Resistencia de la comunidad de Cushamen. La Gendarmería, sospechada por la familia del joven artesano, de ser la responsable de su desaparición, quedó excluida del operativo. La orden judicial firmada el pasado 12 de septiembre manda rastrillar la totalidad de las más de 1800 hectáreas del asentamiento mapuche para “buscar rastros de Santiago Maldonado y esclarecer las circunstancias de su desaparición”.
Mientras que buzos tácticos de Prefectura y Policía Federal rastrillarán las aguas del río Chubut en las tierras comunales, el resto de los efectivos irán allanando cada una de las viviendas mapuche para buscar algunos objetos de Maldonado (herramientas para tatuajes, una cámara, una mochila faltante, etc). Dos equipos de perros rastrillarán las tierras para descartar la hipótesis de que Maldonado se encuentre enterrado en algún lugar de las tierras de la comunidad. En el operativo están incluidas unidades de Infantería, de Caballería y grupos especial de acampe con vehículos todoterreno. Sólo los integrantes de los grupos especiales GEOF y GE1 estarán armados, mientras que el resto de los participantes sólo portarán equipamiento antitumulto, en previsión de que haya resistencia de los habitantes del predio al prolongado allanamiento.
El juez Otranto, cuestionado por la familia de Maldonado, ordenó que “se instruya a las tropas para que resguarden la vida y la integridad física de todas las personas que estén en el lugar”, a pesar de que también destacó que las intervenciones de las fuerzas de seguridad suelen ser con “elevada violencia”.
Otranto también ordenó que los equipos de perros apunten a determinar “si las personas que se encuentren en ese momento en el predio tienen la misma huella de olor que las tres prendas que fueron aportadas por la comunidad al proceso judicial afirmando que pertenecían a Santiago Maldonado”.