A partir del próximo año las tarifas eléctricas finales al usuario sufrirían un aumento de por lo menos el 50%. Además de los aumentos que ya tienen programados las distribuidoras Edenor y Edesur, el proyecto de Presupuesto 2018 anticipa un ajuste en los costos mayoristas de energía, que se aplicarían a partir del mes de febrero.
Según anticipó Ámbito Financiero, el precio mayorista de la energía eléctrica sufrirá un ajuste de 28% a partir del próximo mes de febrero, según surge del proyecto de presupuesto para el año 2018 que el Ministerio de Hacienda elevó al Congreso la semana pasada. A este aumento de base se deben sumar los incrementos periódicos que tienen derecho a aplicar las distribuidoras Edenor y Edesur, que abastecen a la ciudad de Buenos Aires y el conurbano. A nivel nacional, las distintas distribuidoras minoristas irán aplicando ajustes similares.
Según el presupuesto, se apunta a que los usuarios cubran el 64% del costo de generación eléctrica, quedando a cubrir por Estado el 36% restante a través de subsidios a las empresas generadoras. El precio del megavatio mayorista, que este año pasó de 320 pesos a 640, llegará hasta los 818 pesos para los usuarios residenciales y pequeños comercios e industrias.
Las especulaciones electorales del oficialismo demoraron el ajuste semestral que las distribuidoras tenían autorizado aplicar y que, de no mediar las elecciones de octubre, hubiera comenzado a regir este mes de agosto. La aplicación del aumento se realizaría en noviembre, con lo que quedaría mucho más pegado al próximo incremento semestral, previsto para febrero de 2018. El objetivo declarado de estas actualizaciones semestrales es el de permitirles a Edenor y Edesur que obtengan los fondos necesarios para encarar obras de infraestructura en el área de distribución eléctrica.
El ministro de Hacienda Nicolás Dujovne confirmó que los aumentos por venir serán menores que los del año pasado. Se anticipa que las distribuidoras aplicarían un ajuste del 14% de sus tarifas en noviembre y otro del 16% el próximo febrero, lo que junto con el aumento de los precios mayoristas de la energía, terminaría implicando un aumento de más del 50% en las facturas que reciban los pequeños consumidores eléctricos a partir de 2018.