El Instituto de Finanzas Internacionales elaboró un informe en el que destacó que la Argentina es uno de los países más vulnerables del mundo, solo por delante de Turquía. Semejante calificación obedece a la dependencia del financiamiento externo y en su situación política desde que Cambiemos llegó al poder en diciembre de 2015.
El estudio, para llegar a sus conclusiones, contempla indicadores clave de la macro, en su faz externa como doméstica, y del entorno político. Es así como bajo el Indice de Vulnerabilidad del Financiamiento Externo además se evalúa el nivel del saldo de la cuenta corriente del balance de pagos; el déficit de la cuenta corriente neto de la IED; el ratio de cobertura de las Reservas; el nivel de la deuda externa de corto plazo sobre la total; el peso de la deuda externa sobre el PBI y el nivel del tipo de cambio real.
“La vulnerabilidad externa es significativa para Argentina. El déficit de cuenta corriente es preocupante, pero es el espejo del déficit fiscal. En definitiva, lo que marca es que consumimos más de lo que producimos y tenemos que abastecernos en el exterior. Y el principal responsable de esto es el sector público con su gran déficit fiscal”, señaló Gabriel Zelpo, jefe de la consultora Elypsis.