Como el oficialismo no puede garantizar los dos tercios necesarios en ambas cámaras de la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires no quiso jugarse a tratar sobre tablas el proyecto de ley propuesto por la gobernadora María Eugenia Vidal de eliminar impuestos locales en las facturas de servicios públicos y decidió desdoblar el proyecto, enviando la parte más polémica (que afecta el ingreso de los municipios) a la Comisión de Presupuesto para su estudio. Por otra parte, en Diputados se logró media sanción a un proyecto contra el desembarco de Farmacity en la provincia.
En el marco de la polémica nacional por el costo tarifario, Vidal decidió eliminar por decreto una serie de artículos que implicaban impuestos provinciales sobre las tarifas de luz (un 15,5%), de gas (6%) y agua (3%). Como se trataba de la eliminación de decretos anteriores, algunos de la década del 70, no hizo falta que esa iniciativa cuente con la aprobación legislativa. Pero como se estima que el impacto real de la iniciativa será ínfimo sobre el monto final de las facturas, la gobernadora también envió a la Legislatura un proyecto de ley para reducir una alícuota del 6 por mil que percibe la provincia en las tarifas de luz y de 6% y 4% que perciben las comunas en las de agua.
Finalmente el oficialismo decidió desdoblar el proyecto y votar en el recinto la parte que elimina la contribución provincial de 0,06% en los servicios eléctricos y enviar el recorte sobre el agua a la Comisión de Presupuesto, ya que se trata de una iniciativa resistida por los intendentes, que verán fuertemente afectados los ingresos de sus distritos (el impacto total del proyecto podría alcanzar los 1.300 millones de pesos). Roberto Costa, jefe de senadores de Cambiemos, destacó que en conjunto la iniciativa propuesta por Vidal implica “un costo de alrededor de 4.000 millones de pesos para el estado provincial que la gobernadora decidió resignar” para tratar de amortiguar el impacto del tarifazo sobre los usuarios.
La senadora de Unidad Ciudadana Teresa García explicó que su bloque decidió acompañar la iniciativa puesta a votación, aunque planteando que el impacto real en términos de reducción en la facturación será mínimo: “Esta medida que votamos hoy es prácticamente un aviso publicitario además de insuficiente. Todos sabemos que dentro de 60 días se va a agravar la situación porque va a haber más aumentos de tarifas”.
Por otro lado, la conflictividad creciente con el tema tarifario hizo que el oficialismo se distrajera en la Cámara de Diputados y no lograra bloquear el avance de un proyecto de ley impulsado por el Frente Renovador contra el desembarco de Farmacity, la farmacéutica del vicejefe de Gabinete Mario Quintana, en territorio bonaerense. Así, en la votación nominal en la Cámara Baja, los bloques opositores consiguieron aprobar el proyecto con 43 votos contra 40 del oficialismo, que no pudo juntar a sus 44 diputados (faltaron Daniel Ivoskus, del PRO, y tres legisladores de la UCR: Fernando Pérez, Sandra Paris y Liliana Denot).
El proyecto define como taxativo (inmodificable por otra ley) al artículo 14 de la Ley de Farmacias, que establece que las sociedades anónimas no pueden instalar farmacias en territorio provincial. Farmacity queda claramente dentro de esta regulación, lo que implica un duro golpe para las históricas intenciones de la cadena porteña de ampliar su operación a provincia. Sin embargo, es improbable que la media sanción obtenida este jueves pueda replicarse en la Cámara Alta, donde Cambiemos cuenta con una mayor representación legislativa.
Al respecto, el autor del proyeto, Lisandro Bonelli, consideró: “Dimos el primer paso para poner un freno definitivo a Farmacity, aún queda una instancia más que es la Cámara de Senadores y si todo va bien, rogar para que la gobernadora Vidal no vete el proyecto”.