Este lunes el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne pidió al Fondo Montenario Internacional (FMI) que libere el mes próximo el segundo desembolso de 3.000 millones de dólares del acuerdo Stand By de 50.000 millones firmado en el mes de junio. También solicitó se modifiquen algunos puntos del acuerdo, particularmente en lo que hace al plan de recompra de Letras del Banco Central.
Aunque todavía no hay informes oficiales, es cada vez más seguro que la misión del FMI que evaluó las cuentas nacionales ajustará a la baja las perspectivas de crecimiento de la economía desde el ya menguado 0,4% a una cifra negativa que podría ser de más de un 1%. Desde el oficialismo, explican esta contracción sobre todo por la sequía que golpeó al campo este año y limitó las exportaciones de granos, y anticipan que en 2019 se retomará la senda del crecimiento, con por lo menos un 1,5%. También se anticipa que se incumplirá el acuerdo con el Fondo en lo que hace a la inflación prevista para 2018, que presuntamente no debía superar el 32% aunque ya todas las consultoras anticipan números más cercanos al 35%.
En ese marco, según anticipa Ámbito Financiero, el ministro de Hacienda le habría pedido al organismo financiero internacional que se elimine del acuerdo original un plan para que el Tesoro recompre letras intransferibles que actualmente están en manos del Banco Central. El único punto en el que el Gobierno apuesta a mostrar un cumplimiento estricto de lo acordado con el FMI es en la reducción del déficit fiscal primario al 2,7% del PBI para este año.
Aunque todavía la misión oficial del Fondo continúa revisando las cuentas nacionales, la mayoría de los analistas coinciden en que se va hacia una revisión del acuerdo original. Jorge Vasconcelos, economista del instituto de investigaciones económicas de la Fundación Mediterránea, opinó: “Aunque todavía no formalizado, hay un rediseño del programa acordado con el FMI, que incluye novedades tales como la utilización de reservas para desarmar el stock de Lebacs en manos de particulares, un aumento de la presión impositiva sobre el sector exportador y un relajamiento del compromiso del Tesoro de rescatar deuda intransferible en manos del Banco Central”.