El Gobierno nacional confirmó el traspaso del área de planificación y control de obra pública, así como el manejo de los contratos de participación público-privada (PPP) de la órbita del Ministerio del Interior de Rogelio Frigerio a la de la Jefatura de Gabinete de Marcos Peña.
El cambio se oficializó con la publicación de este lunes en el Boletín Oficial de una modificación en la Ley de Ministerio que explica que “a pesar de la indudable vinculación entre la contratación de bienes y servicios por una parte, y por otra la referida a la obra pública, coexisten en la Administración Pública Nacional dos sistemas distintos de asignación de competencias para dichos procedimientos”.
El texto, que lleva la firma del presidente Mauricio Macri, además de la de Peña y todo el Gabinete, otorga a la Jefatura de Gabinete la potestad de reorganizar el Registro Nacional de Constructores de Obra Pública para unificarlo con el Sistema de Información de Proveedores para las compras y contrataciones, que actualmente funciona bajo el control de Peña. La nueva reglamentación suprime también la competencia de Interior en lo que hace a la organización, dirección y fiscalización del registro de empresas contratistas de obra pública y de consultorías.
Así, el funcionario que hace unos meses fuera tan cuestionado (incluso llegando a hablarse de su inminente renuncia), vuelve a concentrar poder en sus manos. Ahora tendrá la atribución de “entender en la elaboración, registro, seguimiento, evaluación y planificación de los proyectos de inversión pública y en el control de la formulación, registro, seguimiento y evaluación de esos proyectos cuando sean ejecutados a través de contratos de participación público-privada (PPP)”.
Días atrás, la versión circulante apuntaba a que estos programas pasarían a depender del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), actualmente presidido por el ex ministro de Producción Francisco Cabrera.