Organizaciones sociales movilizan por la emergencia habitacional en medio de amenazas represivas

Movimientos sociales y organizaciones políticas movilizan nuevamente este lunes desde el Obelisco hasta la Secretaría de Vivienda Nacional para reclamar por la construcción de viviendas sociales y la declaración de una emergencia habitacional.

La nueva movilización convocada por el Movimiento Evita, la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), la Corriente Clasista y Combativa (CCC) y Barrios de Pie, entre otras organizaciones, se realiza luego de que la semana pasada la Policía de la Ciudad desalojara violentamente un acampe del Polo Obrero frente al Ministerio de Desarrollo Social. En ese contexto la ministra de Desarrollo Social Carolina Stanley abrió la puerta a una nueva instancia represiva al afirmar: “No vamos a admitir extorsiones. El diálogo está abierto, pero no cortando la calle”.

Los movimientos sociales compartieron un comunicado en el que recordaron que en nuestro país es necesario construir 1,5 millones de viviendas sociales y realizar mejoras en otras 2,5 millones en situación precaria. En este sentido también afirmaron que las cooperativas de trabajo están “en condiciones de cumplir con un plan de obras” para contribuir a la resolución del problema.

Gildo Onorato, dirigente del Movimiento Evita y de la CTEP, detalló respecto del rol de las cooperativas de trabajo: “Iniciamos en distintas localidades de la provincia de Buenos Aires: Campana, Brown, Florencio Varela, Moreno y Escobar, generando trabajo directo para más de 2.000 trabajadores y otros 1500 de manera indirecta”. Y añadió: “De esa manera, hace un año entregamos las primeras 540 viviendas terminadas en Florencio Varela”.

La posición del Gobierno nacional respecto de los movimientos sociales parece haber venido endureciéndose en los últimos meses, dejando de lado el perfil más negociador de Stanley para apoyarse más en las políticas represivas del Ministerio de Seguridad comandado por Patricia Bullrich, que impulsa una línea de confrontación con las organizaciones de desocupados o trabajadores de la economía informal, a las que recientemente acusó de cómplices del narcotráfico.

La propia Stanley, luego de condicionar el diálogo a que no haya cortes de calle, insistió: “Los argentinos nos merecemos un diciembre tranquilo. Si algún sector piensa que se beneficia generando caos o situaciones de violencia es algo condenable y que responde a un interés político partidario claro y no responde a querer solucionar una situación”.

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