Gustavo Menéndez, intendente de Merlo y presidente del PJ bonaerense, cuestionó duramente la posibilidad de que el Gobierno nacional y el provincial acuerden un desdoblamiento electoral. Según el dirigente, se trata de una maniobra “miserable” destinada únicamente a perjudicar las chances electorales de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
La perspectiva de desdoblar las elecciones de gobernador e intendentes de las nacionales se vienes analizando hace meses en el oficialismo provincial, como estrategia para mejorar las chances de renovar el mandato de María Eugenia Vidal, despegándose de la imagen más golpeada del presidente Mauricio Macri. Las especulaciones de la órbita nacional evalúan que un contundente triunfo de Vidal en provincia podría traccionar votos para la propuesta de Cambiemos.
Al respecto el intendente de Merlo sostuvo que “hay problemas infinitamente más acuciantes que ponerse a pensar en una alquimia electoral”. Y añadió, en diálogo con la radio Futurock: “Tratar de perjudicar a un potencial candidato que nunca ha dicho que vaya a serlo, como lo es Cristina, me parece cuanto menos miserable”.
El dirigente también cuestionó el costo que implicaría el desdoblamiento para la provincia y agregó: “Tanto el gobierno como los intendentes nos tenemos que preocupar por las cuestiones que son urgentes por nuestros ciudadanos”. “Le diría a Cambiemos que no se puede estar todo el tiempo pensando en las encuestas o en ver cómo hago para tener un triunfo electoral”, insistió.
Menéndez también opinó sobre el posible rol del dirigente del Frente Renovador Sergio Massa en un eventual armado de unidad peronista, considerando que se trata de una persona “muy valiosa para la política y el peronismo”, que ojalá “pueda ser parte de una gran fórmula opositora a este gobierno”. “En caso de que esa meta del encuentro no logre ubicar a cada uno de los actores en el lugar más adecuado, una gran PASO es una importante manera de dirimir esas diferencias”, consideró.
Por último, el intendente de Merlo cuestionó la nueva reglamentación respecto del uso de armas de fuego en las fuerzas federales de seguridad impulsada por Patricia Bullrich denunciando: “No creo que darle más autonomía a las fuerzas de seguridad sea la respuesta. El abordaje de la problemática de inseguridad se hace con más intervención del Estado, no habilitando más mano dura”.