El diputado nacional y ex embajador en Estados Unidos Martín Lousteau planteó que Cambiemos debería retomar un esquema de internas abiertas, en las que incluso podría competir contra Mauricio Macri por la candidatura presidencial. Cuestiona a la alianza de Gobierno por su falta de apertura y criticó a los radicales que no plantean sus diferencias con el PRO. También destacó los errores de diagnóstico del oficialismo que han llevado a que no se resuelvan problemas tan graves como que haya un 33% de pobreza o que “la mitad de los niños de 17 años están sumidos en la pobreza, viven en hogares pobres”.
Durante una entrevista con Infobae, Lousteau consideró que no hay “mucho apuro” para definir las candidaturas electorales: “Entramos en la vorágine de un año electoral después de un muy mal año desde el punto de vista político, económico y social. A mí me parece que en lugar de estar discutiendo las candidaturas deberíamos estar mucho más centrados en discutir qué es lo que le pasa a la Argentina y por qué repite problemas”. En cuanto a estos temas, enumeró “inflación alta, endeudamiento, vaivenes con el dólar, falta de crecimiento, aumento de la pobreza, aumento de la desigualdad” y consideró que “evidentemente hay un problema de diagnóstico”.
El ex embajador explicó que existe una grieta entre los diagnósticos del PRO y del kirchnerismo, que se echan mutuamente la culpa por la difícil situación del país, pero que el camino es el planteado por Ricardo Alfonsín en el sentido de desarrollar un país moderno e igualitario, una tarea que no puede ser sólo responsabilidad del mercado sino que requiere una fuerte participación estatal. “Yo lo que veo es que hay dos espacios que creen que hay que ir en contra del mercado o que el Estado no tiene una tarea en la conducción del mercado. Esa es la única discusión que veo, no veo la discusión de cómo se crea un Estado distinto”, resumió.
Luego anticipó que el frente Evolución “pretende ser protagonista” del debate electoral de este año: “Hay muchas maneras de ser protagonista en la política, de que un espacio participe en la discusión pública. A veces es con candidaturas. A veces es con comunicación. A veces es con propuestas concretas”. “Esto a veces a algunos espacios les gusta y a otros no, lo que nosotros no vamos a hacer es ceder esa identidad. ¿Qué es ceder esa identidad? Es no hablar de las cosas que a nosotros nos interesa que pasen en la Argentina. Es callarse la boca frente a dilemas, problemas que requieren una solución. Eso no lo vamos a hacer nunca. Entonces nosotros no estamos en Cambiemos porque nunca nos han permitido estas discusiones adentro. Si Cambiemos se amplía nosotros vamos a dar estas discusiones”, añadió.
Lousteau reconoció que aún no ha decidido si va a ser candidato a presidente, buscando disputar una interna con el presidente Mauricio Macri en Cambiemos. Planteando que “Cambiemos debería tener más visiones dentro”, denunció que la coalición de gobierno abandonó la dinámica de primarias internas y debates entre los distintos candidatos, lo que constituye una “oportunidad perdida”. En cuanto a una posible interna, manifestó: “No sé cuál sería la respuesta de Cambiemos. En mi experiencia hasta ahora siempre se ha negado a dejarnos participar de una interna”. Y agregó: “Hasta ahora el PRO no se ha mostrado muy proclive a eso no solo en la Ciudad de Buenos Aires, no lo ha hecho en Santa Fe, tiene esta discusión en Córdoba. Hay un montón de distritos donde aparentemente no le gusta mucho la competencia. Yo soy un ferviente defensor de las PASO porque creo que es la manera de abrir los partidos, acercar a la gente a distintas candidaturas, que haya más posibilidades”.
En cuanto a la dinámica interna de Cambiemos, consideró: “Y yo veo un PRO que en ese sentido tiene más tendencia a achicar Cambiemos y a no permitir discusiones internas. Últimamente ni siquiera permite las discusiones internas dentro de su propio espacio. Es decir, no le gustan las discusiones internas con los otros espacios. Se las permiten únicamente a Carrió, que de vez en cuando dice cosas mucho más fuertes y bravas que la oposición. Creo que hay algo de temor con respecto a la voz de Carrió. Cuando otros lo dicen, cuando Cornejo dice algo, cuando Mestre dice algo, no les gusta. Hay actores que tienen diferencias internas dentro del PRO, Monzó, Frigerio… A veces trasciende y hay diferencias entre Vidal y Larreta, pero particularmente entre Vidal y Marcos Peña. Bueno, y eso tampoco les gusta”.
El diputado destacó ejemplos de gestión a nivel nacional tales como el del gobernador radical mendocino Alfredo Cornejo, el socialista santafecino Miguel Lifschitz, el intendente neuquino “Pechi” Quiroga o el cordobés Ramón Mestre. Luego reivindicó a los radicales “que tienen diferencias y quieren que esas diferencias se manifiesten y quieren que algunas cosas se corrijan y que otros problemas se aborden de maneras diferentes”. En ese sentido, planteó: “Es evidente que representamos cosas distintas, es evidente que tenemos identidades distintas y que la mejor manera de zanjar esas cuestiones es preguntarle a la sociedad. Eso hasta ahora no ha ocurrido”.
“El radicalismo tiene que tener un espacio y someterse a la consideración popular a ver cuánto peso tiene ese espacio dentro de la coalición. Insisto, no importa quiénes son los candidatos. Ahora, para solicitar un espacio y ganarse la consideración popular primero tenés que tener una visión y un diagnóstico. Nosotros en la Ciudad lo tenemos”, insistió.
En cuanto a la situación nacional, Lousteau afirmó que nuestro país “está atrapado en el tiempo” y es “como un auto que se empantanó y que no arranca”, aunque luego aclaró que “esto no es culpa del presidente Macri” sino que es el país que menos ha crecido en toda Latinoamérica en los últimos 50 años, a excepción de Venezuela. “Éramos un país desarrollado y ahora somos un país que tiene problemas de nación subdesarrollada”, agregó, para luego sostener que “Argentina es un país dañado con un tejido social dañado, con un tejido productivo dañado”. En ese aspecto, destacó la gravedad de que haya un 33% de pobreza y que “la mitad de los niños de 17 años están sumidos en la pobreza, viven en hogares pobres”.