Los plazos corren y la presión sobre los funcionarios del equipo de Gobierno son cada vez mayores: hay que mostrar resultados, por eso Macri los convocó a todos sus ministros para redoblar esfuerzos de modo que él pueda mostrar esos logros junto a cada uno de los candidatos de todo el país.
¿Cómo lo harán? Armarán una agenda con los planes más exitosos y allí estará Macri, en cada lugar físico, en cada provincia, en cada municipio, sobre todo en la provincia de Buenos Aires. Allí todo será con Vidal. Habrá que multiplicarla varias veces a la gobernadora porque toda la responsabilidad del éxito o el fracaso de Cambiemos hoy parece recaer sobre su espalda.
Y en gran parte es así: la Cámara baja cuenta con 257diputados, de los cuales en octubre renuevan la mitad, pero la provincia de Buenos Aires le aporta 70 legisladores, de ahí el gran peso de la provincia políticamente más importante del país. La siguen: ciudad de Buenos Aires con 25, Santa Fé con 19, Córdoba con 18 y Mendoza con 10 bancas.
Por eso será indispensable para el mes de marzo tener determinado con qué y cómo arrancarán. De la coordinación y armado de la recorrida se encargará en persona, el jefe de Gabinete, Marcos Peña que ya empezó a recibir carpetas desde las distintas áreas.
El fuerte estará según cuentan los más allegados en: obras públicas (viales e hidraúlicas) que Frigerio tendrá listas para el corte de cinta, en la inauguración de aeropuertos, puertos y líneas ferroviarias en las cuales Dietrich está trabajando. También hay mucho interés en poder mostrar la modernización del Estado: su informatización y desburocratización, ambas tareas del ministro Ibarra y por último la idea es poder mostrar planes y oportunidades de inversión con beneficios y programas para Pymes, dentro del sector de Francisco Cabrera.
Pero Peña, uno de los más avezados del gobierno en materia de campañas sabe también que primero hay que hacerlo, y no sólo eso, no sólo con sacarse la foto en cada distrito se ganan las elecciones. También y principalmente los resultados dependerán del grado de reactivación económica que pueda alcanzarse en estos próximos meses, del control de la inflación, de la negociación con los gremios y sobre todo y principalmente de la generación de empleo.
Si el crecimiento económico alcanza el 3% como está pautado en el presupuesto y logran contener a los movimientos sociales sin que tomen las calles, entonces el itinerario de campaña será mucho más ameno. Si no, Peña tendrá que pensar una estrategia no sólo para que Macri pueda presentar los logros, si no para evitarle los escraches.