En lo que los organizadores llamaron «una marcha para frenar los retrocesos en las políticas de Memoria, Verdad y Justicia», se encolumnaron distintos partidos de izquierda, movimientos sociales, gremios, docentes, acompañando a «Madres Abuelas e Hijos» y colmaron la plaza para recordar el 41 aniversario desde aquel 24 de marzo de 1976, día del golpe cívico militar que dejó como saldo miles de muertos y desaparecidos.
El acto multitudinario estuvo signado por durísimas críticas y acusaciones al gobierno de Mauricio Macri: «Macri basura, vos sos la dictadura».
Detrás de la bandera de los desaparecidos se convocaron también los defensores de de Milagro Sala. Esa fue una de las consignas centrales de la marcha, convencidos de que Milagro es «una presa política».
«Otra de las consignas fundamentales fue la reivindicación de los 30.000 desaparecidos, ya que el gobierno, a través de algunos funcionarios, puso en duda ese número y habló de 8.000, además de haber negado, por ejemplo, el terrorismo de Estado como método sistemático de tortura y muerte» (en referencia a Gómez Centurión).
También la movilidad del feriado para hacer un fin de semana turístico fue otra cuestión que tensó la cuerda y generó el rechazo inmediato de intendentes, organismos sociales, familiares de las víctimas, de modo que el gobierno tuvo que retrotraer la medida y dejar el 24 de marzo como un feriado fijo en el año calendario. Hoy también se lo hicieron saber.
Sin acto oficial por parte del gobierno, el acto central fue el organizado por Madres y Abuelas. Allí se marcó también un fuerte reclamo por la soberanía de Malvinas, la igualdad de género, la educación pública, la segunda desaparición de Julio López, la inclusión social y sobre todo un fuerte rechazo a la dictadura bajo el lema de: Nunca Más.
«No sólo fue un pedido de volver a instalar con fuerza en la agenda la pelea por los Derechos Humanos sino que fue un contundente reclamo de cambio en el modelo económico actual», bajo el lema: “El mismo plan económico, la misma lucha. Paremos la miseria planificada”.
Al unísono del cántico «vamos a volver», acompañaron movimientos sociales, gremios, partidos políticos, docentes y ciudadanos en un momento de plena pelea salarial y de lucha por la implementación de la Ley de Emergencia Social. También en un contexto muy particular a nivel judicial, ya que acaban de procesar a los padres de crianza de Ignacio, el nieto recuperado de Estela de Carlotto.
Las redes sociales, muy convulsionadas durante todo el día se encargaron de reflejar una enorme grieta en la que pareció estar profundamente sumida la Argentina.