AA cinco años de su detención, la dirigente social jujeña Milagro Sala denunció la plena vigencia del “lawfare” en la provincia y le planteó un fuerte reclamo al Gobierno nacional para que “empiecen a hacer acuerdos para ver cómo nos entran a liberar”.
“No puede ser que después de cinco años, con dos de prisión preventiva, el Tribunal Superior de Justicia no nos otorgue la libertad a los nueve compañeros que estamos detenidos”, planteó la líder de la Tupac Amaru. Y agregó que la Constitución jujeña “es clarita”: “No tenemos condena firme, queremos estar en libertad. Queremos que alguien haga respetar la Constitución de la provincia”.
«Viviendo en un gobierno nacional y popular, considero que esto no se puede seguir viviendo así. Considero que el Gobierno nacional, antes de seguir trabajando en acuerdos políticos, que empiecen a hacer acuerdos para ver cómo nos entran a liberar a nosotros y que comiencen a respetar las leyes y la Constitución de la provincia para que nosotros podamos recuperar la libertad”, añadió Sala.
La dirigente social reconoció que no tiene contacto directo con el presidente Alberto Fernández (“Yo no quiero comprometer a nadie”), pero planteó: “Sí pretendo que empiecen a solucionar lo que vienen sufriendo los presos políticos en el país. Somos más de 33 presos políticos. Algunos creen que, como nos dieron las domiciliarias, nos tenemos que conformar. Nosotros sí hemos pedido que el gobierno de la Nación comience a tomar los recaudos suficientes para poder ver cómo soluciona esto”.
Después de denunciar que su detención es política, la dirigente se refirió a otras causas que consideró también producto del lawfare: “El avasallamiento que sufrió Amado Boudou y cuando le ratificaron la condena compañero De Vido, eso nos rompió el alma a nosotros, porque el lawfare sigue avanzando, y sigue avanzando muchísimo. El otro día estuve en un Zoom con Luis D’Elía. Terminé llorando. ¿Por qué terminé llorando? Lo vi muy deteriorado, no lo vi bien a Luis, y a él lo conozco hace muchos años”.