El Banco Central informó que mantuvo la tasa de política monetaria en 27,25 por ciento; a la vez que admitió la decisión de intervenir en el mercado de cambios con el objetivo evitar ralentizar el proceso de desinflación por el que brega el organismo monetario.
«Luego de la pronunciada depreciación observada desde diciembre, durante las últimas semanas el peso siguió mostrando signos de debilidad. En ese contexto, el Banco Central decidió intervenir para sostener el valor de la moneda, en la convicción de que, en las condiciones actuales, una depreciación mayor a la ya ocurrida no estaría justificada ni por impactos económicos reales ni por el curso planeado de su política monetaria y que, de no evitarse, tendría el potencial de ralentizar el proceso de desinflación», sostuvo el organismo presidido por Federico Sturzenegger.
A su vez, la entidad consideró que hay una «aceleración de precios es temporaria y que, completadas buena parte de las correcciones tarifarias y apaciguada la dinámica cambiaria local, la inflación consolidará su tendencia a la baja».
“Los indicadores de alta frecuencia de fuentes estatales y privadas monitoreados por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) indican que la inflación de febrero mostrará un alza respecto del valor registrado en enero, tanto en el nivel general como en la inflación núcleo, principalmente como producto de un aumento en los precios regulados y del precio de algunos bienes transables”, ratifica el comunicado oficial.
Finalmente el BCRA ratificó su esquema «de flotación cambiaria con intervenciones ocasionales, como complemento de su política monetaria, ante dinámicas disruptivas capaces de alterar la marcha de la inflación o de generar efectos negativos en las condiciones financieras».