En la Casa Rosada, un grupo de intendentes del peronismo mantuvo una reunión por la tarde del jueves con el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, su segundo, Sebastián García de Luca, y el jefe del bloque del PRO, Nicolás Massot.
Por el lado del PJ, estuvieron Gustavo Menéndez, presidente del peronismo de la Provincia, el jefe comunal de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, y al diputado del bloque Argentina Federal, que representa a los gobernadores, Diego Bossio. Además, dieron el presentes Eduardo «Bali» Bucca, actual diputado nacional de Cumplir, y Mariano Cascallares, intendente de Almirante Brown.
La cumbre se produjo luego las dificultades que tuvo el Ejecutivo para sancionar la ley de reforma previsional, cambios en la meta inflacionaria de 2018 que anunció el Gobierno y una escalada del dólar, que cerró en 19.46 pesos para la venta, tal cual figuró en la pizarra del Banco Nación.
Allí, los representantes del PJ buscaron aceitar el diálogo con el macrismo, tomando a los municipios como los interlocutores directos con el ejecutivo nacional. «Fue una reunión amena, un puntapié para afianzar vínculos antes lo que parece que será un año complicado», aseguró a Informe Político uno de los presentes. «La gobernadora responde al gobierno nacional, por lo cual esta es una forma de ampliar la llegada al oficialismo», añadió.
«Fue una reunión de gestión», manifestaron a IP desde el cónclave, aunque aclararon que también «surgió la preocupación por la situación económica y social; como así también por el presupuesto y las metas», concluyeron.
A su vez, al salir de la reunión, Menendez afirmó que «hablamos de los recursos para los municipios. Podemos avanzar en un proceso de descentralización, porque los municipios al ser administraciones más chicas y más dinámicas pueden optimizar optimizar los recursos de la nación. Pero también es importante que los municipios gobernados por el peronismo tengamos las mismas posibilidades que los municipios que no lo son”.