Finalmente la Cámara Nacional Electoral autorizó a las diversas agrupaciones políticas a designar fiscales de mesa para cualquier lugar del país a personas que no necesariamente tiene domicilio en el distrito a fiscalizar. Esta decisión favorece sobre todo a Cambiemos, que enviará miles de militantes de la Ciudad de Buenos Aires a fiscalizar las disputadas elecciones bonaerenses.
El fallo de los camaristas Santiago Corcuera y Alberto Dalla Vía consideró inconstitucional la exigencia de que los fiscales sean electores “del distrito en que pretendan actuar”, tal como establece el artículo 58 del Código Electoral Nacional. Entre los fundamentos de su decisión plantean que el domicilio eventual no se vincula con la función que ejercerán como representantes de las agrupaciones políticas en las mesas de votación por lo que “no guarda razonabilidad la restricción establecida sobre un aspecto tan esencial de los derechos políticos, como es el ejercicio del control de legalidad del proceso electoral”. Citando normas internacionales y doctrina de derecho se sostiene que el requisito domiciliario para los fiscales no fortalece en forma alguna la transparencia del proceso electoral.
El fallo también destaca que las tareas de fiscalización no se limitan al control del escrutinio sino que desde su rol como aportantes de las boletas correspondientes a sus agrupaciones también actúan como elementos para “contrarrestar la debilidad que el actual sistema de boletas presenta”, hecho denunciado por el Tribunal en múltiples ocasiones. Por esto, y habiendo constatado que en los últimos comicios «sólo 2 de las 10 alianzas que compitieron en la elección legislativa lograron tener fiscales en la gran mayoría de los lugares de votación», se consideró que la eliminación del requisito del domicilio propende a una mayor fiscalización y a poner “en igualdad de condiciones a todas las agrupaciones políticas contendientes pues tendrán todas ellas la misma facultad de designar como fiscales a electores de cualquier distrito”.
Esta decisión de la Cámara Nacional Electoral que apunta a resolver fallos contrapuestos y litigios similares planteados en diversas provincias, cuenta con algunos antecedentes, principalmente un fallo de la jueza federal María Romilda Servini quien en 2015 hizo lugar a un pedido de Cambiemos que había solicitado permiso para mudar fiscales de mesa de la Ciudad y el interior hacia la Provincia de Buenos Aires. En aquella resolución la jueza consideró que “el territorio nacional constituye un distrito único” por lo que “los fiscales o fiscales generales de los partidos o alianzas nacionales podrán ser electores” en otro distrito. De todos modos, fue una medida limitada a “la fisacalización de las elecciones primarias abiertas simultáneas y obligatorias del 9 de agosto, las generales del 25 de octubre y su eventual segunda vuelta el 22 de noviembre” del año 2015, en las que finalmente terminó imponiéndose la lista de Mauricio Macri.
Muchos de los fiscales que Cambiemos movilizará de CABA a provincia este domingo 22 ya tienen experiencia en las elecciones de 2015 y en las recientes elecciones primarias. Esta vez, además de cuidar el voto a Cambiemos, han recibido instrucciones de defender también los votos a Randazzo, por considerar que cada voto al ex ministro de Transporte es uno menos para la lista de Unidad Ciudadana encabezada por la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner.