Este martes la ministra de Educación de la Ciudad de Buenos Aires Soledad Acuña presentó los planes de su cartera para el verano y el inicio del ciclo educativo 2021. En ese marco, la funcionaria volvió a cargar contra los docentes, con los que hace una semana había abierto una fuerte polémica por sus críticas respecto del nivel cultural y de presuntas prácticas de “adoctrinamiento” en las aulas.
“El ciclo 2021 va a ser más desafiante porque van a ser 400 días que no tienen una rutina escolar. Va a ser un inicio distinto porque va a ser una escuela distinta con distanciamiento social y aulas diversas”, explicó.
La ministra explicó en cuanto a la evaluación, que se considerarán las realidades de cada alumno y que durante diciembre cada familia recibirá “una valoración pedagógica que va a ir acompañada con el resultado de la evaluación”. Sólo se empleará una escala numérica para los que pasan a otro nivel educativo “Para el resto utilizaremos en proceso, suficiente y avanzado. Esta escala se utilizará para cada materia. Suficiente y avanzado promocionan y si quedan en proceso es que necesitan nuevas oportunidades para aprender”, detalló.
Acuña suma repudios y el Frente de Todos pidió su interpelación
Para los que no alcancen esos objetivos se abrirán las llamadas escuelas de verano, a partir del 4 de enero, con clases presenciales. Para este objetivo, aunque también podrán concurrir los alumnos que lo deseen, se abrirán 116 escuelas primarias y 15 secundarias hasta el 5 de febrero, “Trabajaremos los 5 días de la semana, tres días en la escuela y dos días en los predios y polideportivos para que puedan divertirse y vincularse con amigos”, remarcó Acuña.
Los docentes volverían a las escuelas el 8 de febrero y los estudiantes el 17, con el objetivo de realizar una evaluación de cada estudiante y comenzar con el nuevo ciclo lectivo el 1 de marzo. “Cada día hace la diferencia y hay que aprovechar estos 100 días al máximo para que todos puedan empezar el 2021 de la mejor manera posible
En el marco de la presentación, Acuña reiteró sus críticas a los docentes que llevan adelante prácticas “militantes” en las escuelas, planteando: “Estoy convencida de que la enorme mayoría de los docentes entendemos a la escuela como un lugar donde tenemos que enseñar a pensar y no decirle a los chicos y chicas que pensar. Pero también sabemos que hay un grupo minoritario que entiende que es un espacio de militancia y vamos a trabajar para que esto no sea así y que el aula sea un lugar diverso y de pluralidad”.