Aerolíneas Argentinas finalmente decidió suspender las sanciones a los 376 trabajadores suspendidos por haber participado de una medida de fuerza y abrir una etapa de negociación con los gremios aeronáuticos. En ese marco, funcionarios de la empresa reconocieron que existe una deuda paritaria se debe negociar, derivada del no pago de la “cláusula gatillo” acordada en la paritaria de diciembre de 2017.
Luis Malvido, presidente de la aerolínea de bandera, consideró que el encuentro con los representantes gremiales donde se definieron esas medidas “fue una reunión productiva, logramos abrir una mesa de diálogo. La empresa expuso sus puntos de vista, y lo mismo hicieron los gremios. Con esta convocatoria formal, queríamos dejar sentada nuestra verdadera vocación de diálogo. Que no es que lo decimos, sino que verdaderamente queremos dialogar todos los temas con nuestros trabajadores”.
Malvido añadió, tratando de aclarar que no se trata de un retroceso en la postura oficial, que la recuperada vocación dialoguista “no significa que Aerolíneas haya cambiado en nada su postura sobre la situación paritaria”. Respecto del reclamo de los gremios en cuanto al pago adeudado por el no reconocimiento de la “cláusula gatillo”, sostuvo: “Queremos hablar de ese tema, encontrar un acuerdo. La empresa entiende que la inflación de setiembre no estaba incluida en el acuerdo paritario. Vamos a analizar el tema y hacer una propuesta, más allá de la paritaria que ya venció”, detalló. Desde el entorno del presidente de la aerolínea también insistieron en que la suspensión de las sanciones sería “a condición de que no haya nuevas medidas”.
Del encuentro participaron los dirigentes gremiales Pablo Biró (APLA), Ricardo Cirielli (APTA), Rubén Fernández (UPSA), Cristian Erhardt (UALA), Pablo Dolagaratz (APA) e integrantes de la Asociación Argentina de Aeronavegantes (AAA). Según Biró, durante el encuentro “Malvido hizo una presentación donde quedó en evidencia la poca preparación que tiene para conducir la compañía, carece totalmente de conocimientos técnicos, se muestra errático, no tiene ninguna capacidad de liderazgo, se contradice permanentemente. En fin, en el circo de la revolución de aviones le tocó hacer un papel muy triste, el de un payaso que no tiene la capacidad de causar ninguna gracia. De verdad da mucha pena ver una empresa estratégica en mano incapaces”.
La dureza de las declaraciones del dirigente gremial también tiene que ver con que, más allá de las recurrentes declaraciones de políticos y funcionarios contra los trabajadores de la aerolínea, el mismo lunes se conoció una resolución publicada en el Boletín Oficial que autoriza a la Policía de Seguridad Aeroportuaria y a integrantes de la Fuerza Aérea a realizar operaciones de plataforma y servicios de rampa (algo que había sido presentado como transitorio para garantizar la operatoria durante el G20 pero que ahora se extendió por un mes más).