El presidente Alberto Fernández llegó a Mendoza en una visita oficial devaluada. Ninguna autoridad partidaria y tampoco ningún representante institucional de la provincia lo recibieron a su llegada. En cambio, hubo un inesperado anfitrión ni bien bajó del avión: el diputado provincial José Luis Ramón.
Alberto viajó para inaugurar dos obras. Pero nadie de su partido lo esperó. Las autoridades prefirieron seguir de vacaciones. Rodolfo Suarez, por su parte, anunció que no lo recibirá.
«Creo que se equivocó», dijo el mandatario y que “hubiese sido algo bueno que el gobernador hubiese participado en este encuentro”. Además, le apuntó: “Tal vez alguien lo confundió, yo no vengo acá a hacer campaña electoral”.
En ese sentido, cargó contra el gobierno del ex presidente Mauricio Macri, aliado político de Suárez, y al espacio opositor de Juntos por el Cambio (JxC). “Yo conocí a la Argentina caída, esa Argentina que se había endeudado en muy poco tiempo, esa Argentina que había cerrado 23 mil pymes, que había quedado en virtual default, que había dejado 2 millones de personas sin trabajo, esa Argentina conocemos, y es la Argentina que recibimos”, cuestionó.
Alberto sigue criticando a Macri: «No fuimos nosotros los que endeudamos al país»
Durante su exposición, el presidente volvió a levantar la bandera del “federalismo” en medio de la cruzada por el juicio político contra la Corte Suprema a raíz del manejo de los fondos coparticipables. “Yo nací en Buenos Aires, pero este país no va a progresar si no se hace de una vez y para siempre federal. Es necesario que este país recupere el sentido federal que ha perdido. Mendoza es parte de este país gobierne quien gobierne”, aseguró.
Por otro lado, se mostró optimista en cuanto al rumbo económico del país y le dio otro mensaje a la oposición: «La política no tiene ningún sentido si la vamos a usar para pelearnos, gritarnos y maltratarnos. Ya pusimos todos los titulares en los diarios que había que poner, paremos un poco. Empecemos ahora que podemos, que vemos un horizonte más despejado, tenemos un diálogo para hacer crecer la Argentina que necesitamos que crezca».
En cuanto a la obra, destacó que «es una de las cinco plantas de tratamiento de aguas servidas más grandes de la Argentina» y apuntó contra el centralismo de la Ciudad de Buenos Aires. «Si me viera un porteño dirá ¿y en ese lugar lo están haciendo? Sí, esto es la Argentina, esto que ven ustedes como un lugar inhóspito es la Argentina y esto beneficia a 350 mil argentinos». Y completó: «De acá hasta el 10 de diciembre me van a ver trabajando por ustedes».