En el contexto del aniversario número 40 de la guerra de las Islas Malvinas que se conmemora este sábado, el presidente Alberto Fernández subrayó este viernes que tiene «claro» que el archipiélago del Atlántico Sur «no es inglés». «Si algo tengo claro, lo único que tengo claro, es que inglesas no son las Malvinas, eso sí lo tengo claro», sostuvo el mandatario.
Durante una entrevista que Alberto le brindó a la cadena británica BBC, el jefe de Estado recordó sus emociones al enterarse el 2 de abril de 1982 que la Argentina había recuperado las Islas Malvinas: «Fue un momento muy conmocionante para todos nosotros, porque evidentemente era una medida adoptada por la dictadura en el máximo secreto y nadie sabía bien cómo había ocurrido, quién había tomado esa decisión».
«Especulamos con que era un tema medio conversado, porque Inglaterra definitivamente no le prestaba atención a las Islas Malvinas por entonces. Solamente así se podía entender que hicieran algo de ese tipo», añadió.
Asimismo subrayó que la iniciativa bélica tomada por la dictadura liderada por Leopoldo Fortunato Galtieri «no contó con el consenso popular y el pueblo no fue consultado». «En todo caso, lo que hizo fue promover la recuperación de las tierras que siempre fueron argentinas», destacó.
Desde el Salón de los Caídos del Museo Malvinas, el Presidente dijo nunca intentaría recuperar nuevamente las islas a través de la fuerza: «No soy alguien que cree en las guerras. Soy alguien naturalmente pacifista. Los problemas se resuelven dialogando y encontrando puntos de acuerdo», señaló, para luego criticar la negativa del Reino Unido a cumplir con una resolución aprobada por las Naciones Unidas en 1965, que insta a ambos países a sentarse a dialogar sobre la soberanía de las Malvinas.
De todos modos, el mandatario se mostró inflexible ante la posibilidad teórica de una negociación: «El mayor sacrificio que estaría dispuesto a hacer es sentarme a dialogar con los que usurpan mi tierra para ver si consigo que me la devuelvan».
En ese sentido, rechazó la posibilidad de negociar una soberanía compartida del territorio insular: «Aspiro a que la Argentina tenga plena soberanía. Son nuestras tierras. Es como si usted usurpa una casa mía y después yo tuviera que discutir con usted a ver cómo compartimos los derechos sobre la casa. Si usted la usurpó, no tiene ningún derecho. Y eso es lo que pasa en Malvinas».
Y finalizó: «Es absolutamente incomprensible pensar que esas islas, que son una continuidad de nuestros Andes, que en algún momento se sumergen y vuelven a emerger y forman estas islas, que esas islas sean de otro territorio que no sea la Argentina. Además, las ocupábamos antes que los ingleses las usurparan en 1833. Y desde entonces venimos reclamando».