Tras la brutal represión a trabajadores despedidos por parte de fuerzas de seguridad en la planta de Pepsico de Vicente López, distintos actores políticos responsabilizaron a las gestiones de Mauricio Macri y María Eugenia Vidal.
El bloque de Diputados del Frente para la Victoria, que encabeza Héctor Recalde, le reclamó a Macri y Vidal «que dejen de amedrentar, que reflexionen y dialoguen con los trabajadores despedidos, en lugar de reprimirlos salvajemente con la Gendarmería».
«Lo único que hacen los trabajadores es defender su empleo y el sostén familiar. El gobierno de Macri se equivoca si cree que la crisis económica la puede ocultar con represión policial», señaló el bloque opositor a través de un comunicado.
Para los legisladores, «Macri, por mandato constitucional, debe defender a los trabajadores argentinos sin asumir el rol de gerente de la empresa multinacional, Pepsico, que despidió a 600 trabajadores y que los reemplazó con la importación de sus productos desde Chile».
A su vez, el precandidato a senador por 1País Sergio Massa advirtió que «el Presidente no termina de entender que el rol del Estado es arbitrar en la relación desigual de empresarios y trabajadores; claramente Macri actúa como un empresario».
«Pepsico no tenía problemas económicos, el cierre de la planta es un reordenamiento de su estructura para bajar costos y relocalizar a la empresa. El Gobierno se pone siempre del lado de la rentabilidad de las empresas y se desentiende de los problemas de los trabajadores», señaló Massa.
«Esta situación no se aguanta más. Llegaron y avanzaron brutalmente, vinieron a los palazos, con el gas pimienta directo a los ojos de los trabajadores», mencionó Nicolás Del Caño en declaraciones a la prensa y culpó «a Macri y Vidal», mientras los operarios despedidos y manifestantes efectuaban cánticos contra ambos mandatarios.
La referente del Frente de Izquierda, Myriam Bregman, responsabilizó al presidente y a la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, por la represión en la planta y los calificó de «represores» y remarcó que «se les cayó la careta».
Para la precandidata a diputada, el Gobierno «quería dar este mensaje» en la fábrica que fue tomada tras el despido de 600 trabajadores «porque quieren avanzar en la flexibilización laboral».