Luego de que Martín Lanatta confesara que fue parte de una operación para perjudicar a Aníbal Fernández en las elecciones para gobernador en 2015, con una entrevista que se emitió por Canal 13, el ex jefe de Gabinete emitió su punto de vista.
«Lanatta es capaz de decir cualquier cosa por unos mangos para la familia», aseveró en primer lugar Fernández. «No gano nada enojándome con un tipo que está en la cárcel», agregó el exfuncionario en declaraciones a C5N.
Consultado por la causa de los cuadernos k, comentó: «Detener trece personas por fotocopias de fotocopias es un espanto. Y apretar a los funcionarios por dichos de otras personas, si esto es así, todo lo que han conseguido es nulo porque no hay debido proceso», afirmó Fernández.
El exfuncionario señaló que los planteos del juez federal Claudio Bonadio están «pegados con saliva»: «Es una causa que se va a caer como un piano en poco tiempo más porque está plagada de nulidades», sinsitió. Para Fernández, al no haber habido «sorteo» de la causa en el fuero federal y avanzar con medidas sobre la base de «fotocopias de una fotocopia», las actuaciones serían nulas.
«Han apretado al propio tarambana este, el chofer de [Roberto] Baratta [Oscar Centeno] y fruto de la presión se decidió a habar de este tema», señaló el exjefe de Gabinete. Para Fernández, en ese contexto la investigación «no tiene ningún sustento real de un debido proceso» y en el «corto plazo» avanzarán nulidades. «El objetivo primario es enchastrarla a Cristina» Kirchner, consideró.