El ex ministro de Energía y Minas de la Nación Juan José Aranguren reconoció que “no quería salir del Gobierno” y que vivió con “sorpresa y decepción” el pedido oficial para que de un paso al costado.
En diálogo con LN+, el ex funcionario explicó que “no quería salir del Gobierno, yo no renuncié”. Y añadió: “Desde mi punto de vista, ser ministro no es un derecho al cual se pueda renunciar, es un deber, es una obligación, es una responsabilidad, que, en este caso, el presidente Mauricio Macri decidió que no correspondía que continuara”. En este sentido reconoció que vivió el pedido “con sorpresa, con un poco de decepción”.
El ex ministro también contó que el lunes siguiente a la decisión oficial tuvo un encuentro de media hora con el presidente, durante la que Macri le explicó los motivos por los que definió su reemplazo por Javier Iguacel. Más allá de los argumentos oficiales sobre la conveniencia de un “cambio de equipo” en el área energética, Aranguren sospecha que también pueden haber influido factores personales: “También mi estilo de conducción dentro del ministerio de Energía y Minería a lo mejor no dejó muy contentos a los allegados del Gobierno porque el Presidente siempre nos pidió decir la verdad y yo cumplo con eso”. “No voy a ser necio, algo esperaba porque no soy alguien que se deje coordinar fácilmente”, añadió.
El ex funcionario confirmó que quien le comunicó la decisión oficial de reemplazarlo fue el vicejefe de Gabinete Gustavo Lopetegui. Respecto de su reemplazante al frente del Ministerio de Energía, consideró: “Él va imponer su propia línea; él es alguien que viene del sector petrolero, que hizo un muy buen trabajo en vialidad denunciando la corrupción e implementando la obra pública que es más que evidente”.
Realizando un balance de su tiempo en la gestión pública, Aranguren sostuvo que lo mejor tuvo que ver con “la posibilidad de hacer lo que había que hacer, conocer un equipo de gente de primera y que pudimos implementar cosas que son muy relevantes”, mientras que lo más ingrato de la experiencia fue “la hipocresía, que alguno piense en su electorado y que lo que se debe hacer puede posponerse hasta la próxima elección; los tiempos no son iguales en la parte política que en la parte técnica”.