Argentina es el país con más riesgo fiscal de toda la región

La consultora internacional Oxford Economics difundió un informe sobre América Latina donde alerta sobre la situación fiscal de nuestro país, ubicándolo como el más vulnerable de la región. Según los especialistas, cualquiera sea el gobierno que triunfe en las elecciones de este año, a más tardar en 2021 deberá renegociar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Después de analizar los casos de otros países de la región y de también plantear preocupaciones respecto de la situación de Brasil, a pesar de su reciente reforma fiscal, porque sus pagos de deuda son unos de los más altos del mundo. Pero las principales alertas se refirieron a nuestro país, que enfrentará el desafío de eliminar el déficit fiscal en el contexto de un año electoral. En ese sentido, la consultora planteó un crítico escenario para la Argentina, “donde un ajuste en medio de una recesión puede ser una combinación tóxica para un presidente que busca la reelección”.

La economía cayó más de lo previsto en 2018

Argentina es, por gran diferencia, el país fiscalmente más vulnerable de la región, a pesar de la corrección paulatina de los desequilibrios macroeconómicos internos y externos. El problema central tiene que ver con la necesidad de sostener un elevado stock de deuda externa para cerrar las cuentas locales, por lo que sostienen que cualquiera sea el partido o alianza que gane las elecciones este año lo más probable es que deba negociar un segundo paquete de deuda con el FMI en 2021. En cualquier caso, las alternativas posibles serán comprometerse a un durísimo plan de austeridad, reestructurar la deuda o directamente plantear una cesación de pagos.

Según el informe, el escenario actual de nuestro país es el de una profunda recesión por el ajuste macroeconómico implementado por el Gobierno. Hasta abril de 2018, el Gobierno no solo tenía un enorme déficit fiscal, alcanzando el 6% del PBI en 2017, sino que también lo financiaba emitiendo deuda externa. Tras la gravísima crisis monetaria que obligó al gobierno a volver al FMI, se redefinió la política monetaria para estabilizar la moneda y recuperar el control de la inflación (lo que parece no estar totalmente logrado al momento). Las políticas monetarias y fiscales más restrictivas y la grave reducción en el poder de compra de los ciudadanos causaron una contracción del PBI de 2.68% en 2018, que probablemente seguirá con otro 1,6% mínimo para este año (aunque hay economistas que prevén una cifra mayor).

Para la consultora, la buena noticia es que el déficit externo se está reduciendo gracias a la caída de las importaciones. Pero nuestro país todavía tiene que lidiar con severos desequilibrios económicos que plantean la necesidad de continuar con las políticas de ajuste, sobre todo en los gastos de capital, así como en los subsidios a la energía, lo que plantea riesgos importantes en un año electoral. Pero además, se enfrentarán problemas financieros por el enorme crecimiento de la deuda pública, que llegó al 80% del PBI a fines de 2018.

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