Durante la noche de este miércoles fue asesinada a balazos la concejala del Partido Socialismo y Libertad (PSOL) Marielle Franco, de 38 años de edad, fuerte opositora a la intervención policial en las favelas y a la militarización de la seguridad en Río de Janeiro decidida por el presidente Michel Temer. El auto en el que volvía de una actividad política fue baleado en una calle del centro de la ciudad desde otro vehículo y también resultó muerto el conductor, mientras que su responsable de prensa resultó herida.
Franco, socióloga y activista de izquierda, lesbiana y negra, provenía de una favela y había accedido a una banca en la Cámara Municipal de Rio en las elecciones de 2016 con más de 46 mil votos, siendo la quinta concejala más votada. Esas elecciones estuvieron signadas por el asesinato de cerca de veinte candidatos a alcaldes o concejales en la ciudad, aparentemente como resultado de disputas entre bandas narco y milicias parapoliciales que disputan el control de las favelas.
Apenas dos semanas atrás, Franco había asumido el rol de relatora de la Comisión de la Cámara de Concejales de Rio, organismo responsable de controlar la actuación de las tropas a cargo de la intervención militar de la ciudad decretada hace aproximadamente un mes por el presidente brasileño por la ola de violencia que golpeó a la ciudad luego de los juegos olímpicos. Hace una semana el PSOL había presentado un recurso a la Justicia argumentando que esta nueva intervención militar, que no se registraba desde la dictadura en 1985, era inconstitucional. Hace cinco días Franco había denunciado públicamente violencia policial durante una operación policial en la favela de Acarí: “El 41 Batallón de la Policía Militar está aterrorizando y violentando a los habitantes de Acarí. Es algo que ocurre desde siempre y con la intervención es peor”. Un día antes de su asesinato también había denunciado desde su cuenta de Twitter la muerte a manos de la Policía Militar de Matheus Melo, un joven baleado al salir de una iglesia en la favela de Jacarezinho: “¿Cuántos más van a necesitar morir para que esa guerra acabe?”.
El informe anual de Amnistía Internacional presentado en febrero dedica un extenso capítulo al problema de la violencia de las fuerzas policiales y de seguridad en Brasil, destacando que la altísima tasa de homicidios del país afecta principalmente a jóvenes de piel negra. Allí se enumeran numerosas operaciones policiales en favelas que terminan en tiroteos y se recogen las denuncias de pobladores y familiares de las víctimas que denuncian “matanzas” y ejecuciones extrajudiciales. También se consigna que el sistema penitenciario del país se encuentra superpoblado y que las detenciones son en condiciones “inhumanas”. El 64% de los detenidos son afrodescendientes.
El gobernador del Estado de Río, Luiz Fernando Pezao (centroderecha) denunció el hecho como un acto de “extrema cobardía” y el alcalde evangélico de la ciudad, Marcelo Crivella, afirmó que se trató de “un brutal asesinato”. En una nota conjunta sostuvieron que el gobierno federal “seguirá la investigación del asesinato de la concejala Marielle Franco y del conductor que le acompañaba”. El presidente Temer se sumó al repudio desde su cuenta de Twitter: «Lamento este acto de extrema cobardía contra la concejala Marielle Franco (Partido Socialismo y Libertad); me solidarizo con los familiares y amigos y sigo la aclaración de los hechos para el castigo de los autores de este crimen». La policía de Río en principio atribuye el hecho a “pistoleros”. Amnistía Internacional ya exigió una “investigación inmediata y rigurosa” para que “no queden dudas sobre el contexto, la motivación y la autoría» del crimen.
Este jueves ya se han convocado numerosos actos por el asesinato de la activista de derechos humanos, entre ellos manifestaciones frente a la Asamblea Legislativa y en otros puntos de la ciudad para repudiar el crimen. Una de las convocatorias que circuló por redes sociales planteaba: “¡Marcha contra el genocidio negro! Somos Marielle Franco”. También se han convocado actos en Sao Paulo y Belo Horizonte.