El próximo mes de marzo se implementará una nueva suba del 22% del servicio de agua potable en la Ciudad y el Gran Buenos Aires. Con idéntico objetivo que con la luz y el gas: eliminar los subsidios que el Estado brinda a las empresas, en este caso AYSA.
La Propuesta de Adecuación Tarifaria ya está presentada y a la espera de su aprobación, pero todo indica que es un hecho, aunque no se ha realizado la Asamblea Pública, obligatoria por Ley.
Con este incremento una factura media de $ 297,60 actuales pasará a $ 387,30 para los hogares aún subsidiados y de $ 446,70 a $ 545 para los demás. Para los que tienen medidor, las subas serán de hasta 30%. Estos, a igual consumo, pasarán de $ 492 a $ 640,30 si estaban subsidiados y de $ 754,90 a $ 921 si no lo están.
Estos son valores bimestrales promedio que se desprende de que en algunas casas de alto consumo llegarán boletas de más de $ 1.650. mientras que los usuarios que cuentan con Tarifa Social pasarán a pagar alrededor de $ 165,30 en zonas con subsidio y de $ 288,50 en el resto.