En Brasil, el juez del Supremo Tribunal Federal, Marco Aurelio Mell, determinó que se deben liberar a todos los presos sin sentencia firme, un fallo que liberaría al ex mandatario Lula Da Silva.
Para el magistrado, la prisión decretada contra personas que tienen condena en segunda instancia, pero aún tramitan apelaciones en tribunales superiores, es violatoria de la Constitución Federal de 1988. Además estableció «como única excepción los casos de las personas que están en prisión preventiva, regulada por otro artículo y dictada cuando es necesario dar garantías para el orden público, económico o conveniencia del proceso judicial».
Luego, añadió que suelten inmediatamente a “ante los que hayan sido presos en cuanto existe un trámite de apelación” en tribunales superiores y establece que debe “reservarse la detención para los casos que verdaderamente se encuadran dentro del artículo 312 del mencionado código procesual”.
Mello sostiene además que «no apenas los condenados en segunda instancia por corrupción o crímenes denominados de ‘cuello blanco'» están en prisión por haber sido hallados culpables en la segunda instancia, sino también «miles de ciudadanos acusados» de cometer otros delitos. «Si esa temática no es urgente, desconozco otra que lo sea», concluye la decisión dictada.
El Partido de los Trabajadores anunció, tras conocerse el fallo del juez, que ya solicitó la inmediata liberación del ex presidente. «Acabamos de presentar un recurso solicitando el permiso de liberación de Lula», informó la presidenta del PT, la senadora Gleisi Hoffmann, en un mensaje en su cuenta en Twitter.
Acabamos de peticionar a solicitação do alvará de soltura para Lula. Abrimos mão do exame de corpo de delito #LulaLivre HOJE
— Gleisi Lula Hoffmann (@gleisi) 19 de diciembre de 2018