En poco más de una semana desde que comenzó a operar la aerolínea low cost Flybondi acumuló una serie de fallidos que la llevaron a la tapa de los medios, pero ya antes de realizar su primer vuelo había firmado una serie de millonarios acuerdos operativos con los distritos en los que ubica sus terminales de vuelo.
En estos días se supo que el primer vuelo de prueba de la empresa debió aterrizar a los 11 minutos de vuelo por una falla técnica, luego se informó que en un vuelo de Bariloche a Córdoba se tuvieron que enviar las valijas de los pasajeros por camión porque el único avión de la empresa no podía con el sobrepeso, en una de sus partidas acumuló hasta 16 horas de demora porque no podía volar de noche por “cuestiones de seguridad” y finalmente una lluvia momentánea del día viernes obligó cancelar la inauguración oficial de la polémica terminal de El Palomar porque la pista no ofrecía las mínimas condiciones de seguridad bajo condiciones meteorológicas adversas.
Sin embargo, previamente la empresa de Richard Guy Glusman (ex socio del vicejefe de Gabinete Mario Quintana en el fondo Pegasus) había suscripto un acuerdo con el intendente barilochense Gustavo Gennuso (alineado con el gobernador rionegrino Alberto Weretilneck de buena sintonía con el macrismo) le concedió a Flybondi la exención del pago de tasas comerciales y se comprometió a gestionar el no pago de impuestos comerciales. Así, la empresa no pagará la Tasa de Inspección, Seguridad e Higiene por tres años, durante otros dos años abonará el 50% y durante otros dos el 75%.
Según informa una nota de Página 12, Bariloche también asumió el compromiso de tramitar ante el gobierno provincial el no pago de impuestos y aportes y de “gestionar ante el Emprotur una inversión publicitaria cooperada de hasta dos mil pesos por vuelo regular o la suma de un millón de pesos por año la que resulte menor”, lo que totalizaría una quita de hasta 7 millones de pesos. La oposición al intendente Gennuso reclama que el tema se trate en el Concejo Deliberante local y la Comisión de Transacciones del municipio también exigió intervenir en als negociaciones. Diego Benítez, titular del poder legislativo local también rechazó el convenio. Pero el intedente defendió el acuerdo y descartó la necesidad de que intervengan los concejales. “Estamos haciendo todo para tener más conectividad para que haya más trabajo en Bariloche, ponerse a hurgar en algo que podría o no podría ser, ponerse a mirar con ese egoísmo propio de los que tienen, que no piensan en sus propios ciudadanos sino que piensan en sus propios lugares, que ya tiene trabajo, me parece que no es apropiado”, explicó.
El actor clave para el acuerdo fue el ex jefe de Gabinete de Gennuso y actual lobbysta de FlyBondi Pablo Chamatrópulos, quien en las últimas elecciones compitió en las listas de Margarita Stolbizer y amigo del concejal barilochense Leandro Lescano.
Más allá de los beneficiosos acuerdos suscriptos, Flybondi también hizo de las suyas en Bariloche. A fines de diciembre la intendencia de Gennuso había organizado un vuelo inaugural con 120 chicos de sectores vulnerables pero finalmente fueron desalojados de la nave ya que a último momento el vuelo se suspendió por “cuestiones meteorológicas”.