El ministro de Economía, Martín Guzmán, y el representante argentino ante el FMI, Sergio Chodos, fueron los gestores de la postergación de los vencimientos de deuda.
En un contexto de pleno conflicto mundial por las consecuencias que trae aparejada la invasión de Rusia a Ucrania, el Gobierno de Joe Biden finalmente, le dio respaldo a la administración de Alberto Fernández, tras entablar diálogo con el board del Fondo Monetario Internacional (FMI) para refinanciar la deuda y así, evitar que la Argentina cayera en default.
Cabe recordar que entre hoy y mañana, se vencían 2800 millones de dólares que el país debía afrontar producto de la deuda contraída por el expresidente Mauricio Macri. Esos plazos fueron negociados por el exmandatario cuando cerró el crédito Standby por 45.000 millones de dólares en 2018. Aun así, y con conocimiento de que Argentina está atravesando por una crisis en el oficialismo, Biden decidió acompañar al mandatario ante la contienda con su vice.
El ministro de Economía le informó al Presidente sobre el panorama financiero que se anticipaba, y a partir de ese momento, se trabajó en una solución a contrarreloj que debía contar con el aval directo de la Casa Blanca, que tiene injerencia directa en el board del FMI.
De esta manera se logró que, a la par del trabajo realizado por el ministro Guzmán y el representante argentino con el FMI, Sergio Chodos que fueron los gestores de la postergación de los vencimientos para el día 31 de marzo, la Casa Blanca intercediera en favor de la Argentina. El directorio del FMI se reúne el 25 de marzo y se espera que apruebe el acuerdo que tanta crisis generó en la coalición de Gobierno.