La devaluación del peso se empieza a sentir fuerte en los alimentos y por encima del 10% proyectado para los alimentos, el precio del pan, un producto básico en las mesas argentinas, se disparó fuertemente llegando a venderse hasta a 90 pesos el kilo en la Ciudad de Buenos Aires.
A su vez, la harina, principal insumo en la producción de pan, pasó de costar, la bolsa de 50 kilos 600 pesos la semana pasada, hasta más de mil en esta; lo cual no fue trasladado en su totalidad a los clientes, lo que de ser así, pondría el precio del kilo de pan por encima de los 100 pesos.
«Hay una fuerte dispersión por zona y por calidad», detalló el titular de la Cámara de Industriales panaderos de la Capital Federal, José Álvarez, quien denunció que hay una fuerte «especulación» de los acopiadores del trigo y la industria molinera.
«Esto es un locura. Esto me hace acordar al 2002 cuando los molinos y los acopiadores especularon por el valor del dólar. Ya están hablando de un precio fijo de entre 850 y 900 pesos para la bolsa de 50 kilos cuando la semana pasada estaba 600 pesos. Esto es una barbaridad», se quejó Álvarez.
A su vez, lamento que los Panaderos se «se están fundiendo y están cerrando» por la suba de los costos de producción, lo cual «no pasó nunca, ni en el 2002 cuando también había especulación por el dólar».