La ministra de Seguridad Patricia Bullrich justificó el accionar del Policía de la Ciudad Esteban Armando Ramírez, quien este martes golpeó a Jorge Martín Gómez, causándole la muerte. El video con la patada del agente se viralizó, generando revuelo en redes sociales y reabriendo un debate sobre los límites que debe tener el uso de la fuerza contra la ciudadanía.
La versión policial sostiene que Gómez se encontraba obstaculizando el tránsito y que había amenazado a transeúntes con un cuchillo, ante lo que Ramírez se acercó a dialogar con él y, a pesar de que el hombre tenía las manos en la espalda, le propinó una violenta patada en el pecho que lo tumbó, momento en el que la víctima golpeó con su cabeza en el pavimento, muriendo menos de una hora después en un hospital.
En ese contexto, Bullrich defendió el accionar del agente planteando: “El policía lo quiso reducir, no lo quiso matar. Estaba protegiendo a los ciudadanos de una situación amenazante, ese es el marco general que hay que plantear”. Luego consideró que hubiera sido mejor que el efectivo contara con las pistolas Taser para reducir al individuos que era “una clara amenaza”.
“¿Qué pasaba si esa persona mataba a alguien y había un policía al lado? Es una discusión que venimos dando en Argentina. Nosotros decimos que a la policía hay que protegerla cuando cumple su deber”, manifestó la funcionaria. Y agregó: “No se puede solo mirar el video, hay que entender el contexto de una persona que estaba generando una amenaza. Es una situación compleja pero que se entiende en el marco de una situación de agresividad y de conmoción de una persona que podía usar su cuchillo contra cualquier ciudadano o cualquier familia que estaba en el lugar”.
Luego insistió: “El cuchillo es una de las armas más peligrosas que puede tener una persona. Tenemos el famoso caso del turista norteamericano herido con un cuchillo y en Salta, en Jujuy, en Santiago del Estero, en Tucumán, la muerte con cuchillo es una muerte muy común”.
Por último, Bullrich cerró la defensa del oficial, que podría ser imputado por «homicidio culposo» u «homicidio preterintencional», afirmando: “En este caso tuvo que usar su cuerpo y tuvo un desenlace lamentable que sin duda no lo buscó. Trató de no acercarse porque todo policía sabe que tiene que estar a 7 metros de una persona con un cuchillo y no sacó su arma de fuego”.
Por otra parte, Ariel Gómez, hermano de la víctima fatal, hizo circular una carta pública en la que denuncia que se trató de “un asesinato sin ninguna justificación”: “La Policía está buscando instalar que Jorge los amenazó con un cuchillo cuando la imagen lo muestra todo: en ningún momento intimidó a nadie. Repienso cada segundo el video y no comprendo cómo el policía Esteban Armando Ramírez pudo golpearlo así. Eran un montón de efectivos y mi hermano estaba borracho, podían reducirlo sin lastimarlo. ¿Cómo le van a pegar esa patada? No fue un accidente ni una tragedia. El golpe fue criminal: al caer al asfalto sufrió una fractura de cráneo que le produjo la muerte”.
Gómez también remarca que desde el Gobierno de la Ciudad “no se comunicó ni se acercó nadie, como si no hubieran tenido nada que ver”. Y concluye: “Eso tampoco lo puedo creer. Estamos solos, moviéndonos entre la morgue judicial, la Fiscalía y el Juzgado, para que no se trate de otro caso donde quede impune la bestialidad de las Fuerzas de Seguridad”.