El empresario Ángelo Calcaterra, primo del expresidente Mauricio Macri, está citado a declarar mañana martes en el juicio de las obras públicas viales de Santa Cruz, que tiene a Cristina Fernández de Kirchner como principal imputada.
Calcaterra fue el dueño de Iecsa, la empresa constructora del Grupo Macri, pero que según Franco fue vendida a Ángelo en 2007, no faltan las voces que apuntan a Calcaterra como testaferro de los Macri pero la justicia no lo ha podido probar. En este contexto, la fiscalía del caso de las rutas del sur convocó a Calcaterra porque éste declaró como arrepentido en el expediente de los Cuadernos.
Sin embargo, Iecsa no intervino en ninguna licitación en esa provincia, salvo la de las represas Jorge Cepernic y Néstor Kirchner. Lo curioso es que intervino en esa licitación en sociedad con Lázaro Báez, el empresario al que el macrismo acusó de una enorme cantidad de delitos.
Por su parte, Calcaterra declaró en 2016 como arrepentido ante el fiscal Carlos Stornelli y el juez Claudio Bonadio. El primo de Macri se presentó de forma espontánea después que el magistrado detuviera al CEO de Iecsa, Javier Sánchez Cavallero. En su declaración dijo que aportó dinero, sobre todo en 2013, porque había obras en las que tenían demorados los pagos. De todas maneras, Ángelo ya estaba sospechado de pagar coimas relacionadas con la obra de soterramiento del ferrocarril Sarmiento, en sociedad con la brasileña Odebrecht.
Los jueces Rodrigo Giménez Uriburu, Jorge Gorini y Andrés Basso citaron a Calcaterra para este martes, día en el que también está convocado el empresario Eduardo Eurnekian, quien no asistirá y pidió postergación de la fecha. En su lugar fue citado Carlos Mion, titular de Equimac, quien no confirmó su asistencia.
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En esta línea parece difícil que Calcaterra aporte datos a la acusación encabezada por el fiscal Diego Luciani, dado que no participó de licitaciones en Santa Cruz, salvo las relacionadas con las represas. En esa obra, Calcaterra estuvo en sociedad con Báez y un consorcio chino, pero perdieron a manos del grupo encabezado por Electroingeniería.
Por ahora, el juicio ante el Tribunal Oral Federal Nº 2 va dejando mal parada a la acusación. Ejemplo de ello son las declaraciones de los empresarios de la construcción. La semana pasada, el testigo fue Carlos Wagner, extitular de la Cámara de la Construcción. Sostuvo que nunca les llegó ninguna denuncia por irregularidades en las licitaciones de Santa Cruz y aseguró que era lógico que Lázaro Báez ganara la mayoría de las obras porque disponía, en la provincia, del personal y la maquinaria.
Del mismo modo, la semana anterior también declaró Juan Chediak, dueño de Chediak Construcciones y también expresidente de la Cámara. El empresario fue contundente: «nunca recibimos ninguna denuncia por irregularidades en Santa Cruz». También dijo que no hubo privilegios en los pagos y que podía suceder que en una misma empresa existieran obras en que los pagos estaban adelantados y en otras, los pagos estaban atrasados.
En el listado de empresarios, citados por Luciani y por la defensa de Báez, se encuentran Enrique Esquenazi, dueño de Petersen y quedará pendiente una nueva citación para Eduardo Eurnekian. Después se supone que seguirán todos los exjefes de Gabinete, lo que incluye al actual presidente de la Nación, Alberto Fernández y al actual titular de Diputados, Sergio Massa.